X
Búsqueda Avanzada
(Sólo para chicas publicadas en Evas.com.mx)
Busco chica en      Rangos de edad
Que hable      Ojos color
Busto cm.     Cintura cm.     Cadera cm.
Tipo de preferencia      Tipo de fantasía
Disponible para viajes      Tengo un presupuesto de $ MXP
///EVAS Escorts en México - Chicas scorts, modelos escort y edecanes top escorts México.
Escorts en Mexico
Blogger Evas Escorts México Twitter Evas Escorts México MySpace Evas Escorts México MetroFlog Evas Escorts México Facebook Evas Escorts México
 
Anúnciate en EVAS Login Contacto Links Sitemap
                 
                 
Búsqueda Escorts en Mexico
Evas Escorts México Nuevas Escorts México Blogs Evas Escorts México Foros Escorts México Boletines Escorts México   
  Encontrar escort en Mexico
Regresar
Todas las EVAS
 
EVAS por ciudad
 
Encuesta
¿Cómo te enteraste de EVAS.com.mx

Almohadazo - TV  
Miembros al aire - TV  
Periódico  
Internet  
Recomendación  
     
Vota
 
Relatos eroticos escorts mexico
Sigue a Evas Escorts
 
Blogs EVAS
La recepcionista golosa - Parte Dos.
   Por  wm
La segunda parte:

De esa manera, con mi mano en su entrepierna, hicimos el trayecto al baño. Una vez adentro, cerré la puerta y lo empujé contra la pared. Tomándolo del cinturón me acerqué a él, apretando las tetas con mis brazos para resaltarlas. Resultó, porque su mirada se clavó en mi escote, y así lo besé, profundamente. Mi lengua recorría su boca, jugaba con su lengua, se deslizaba por sus labios. Mientras, él acariciaba todo mi cuerpo, sobre todo mis tetas y mi culo, aunque también refregaba su mano por mi entrepierna. Sabiendo exactamente lo que quería, recorrió mis hombros con sus manos, para correr y dejar caer al piso mi saco de hilo. Y luego corrió, lentamente, la manga derecha de mi remera, para aumentar mi escote y dejar mi corpiño al descubierto. Mis tetas eran más grandes de lo que él imaginaba, así que se detuvo a contemplarlas, al tiempo que bajaba la taza de mi corpiño, para dejarla al descubierto.

Estaba muy caliente, así que mis pezones estaban duros y paraditos, por lo que no se pudo contener y se dirigió directamente a lamerlos. Yo cerré los ojos, y tomé su cabeza con mis manos, para mantenerlo ahí. Su lengua hacia remolinos, trataba de meterse toda mi teta en su boca, la masajeaba con la mano, mientras yo me calentaba más y más.
No me quedaba inactiva, en todo momento manoseaba su bulto por encima del pantalón, pero ahora ya había sacado su verga y la pajeaba arriba y abajo. Cuando sentía que no podía estar más dura, di un paso hacia atrás, me saqué la remera y el corpiño, y me quedé parada para que contemplara bien mis tetas. Luego me acerqué a él, le saqué la remera, y pegando bien mis pezones contra su pecho, volví a besarlo. Pero esta vez no fue solo la boca, sino el cuello, los hombros, y la oreja. Ahí estaba, cuando le dije, con una media sonrisa pícara:

- A comerla


Y me arrodillé adelante suyo. Tenía esa hermosa verga, mucho más grande que la de mi novio, a la altura de mi cara. Lo miré a los ojos, y deslicé mi lengua por la cabeza de su pija, y esta se agitó al sentir mi contacto. Seguí lamiendo, como una gatita hambrienta, toda su cabeza, y después bajé por su tronco, hasta los huevos. Ahí me detuve un instante, para sentir toda su esencia de hombre, y luego apoyé mi lengua, bien humeda y caliente, en la base de su verga. Y así subí, hasta encontrarme de nuevo con su cabeza palpitante, que ya largaba un poco de juguito. Ahí si, me la metí toda en la boca, lo más adentro posible, y la rodee con mis labios sedientos de amor. Sentí sus manos apoyarse en mi nuca, y empujarme más adentro, lo que me excitó más todavía. Y comiendome su pija deliciosa, subi y baje, una y otra vez, mientras jugaba por dentro de mi boca con la lengua. Cada tanto él se agachaba un poco y me manoseaba las tetas, y se calentaba más todavía. Hasta que me dijo:


-Voy a acabar.


En el baño no se podía ensuciar, la señora de limpieza iba a venir mucho más tarde. Así que, sin dejar de lamerlo, le dije:


-dame la leche en la boca.

-Que putita golosa resultaste ser – me respondió – decimelo de nuevo, pero con la pija adentro de tu boquita de miel.
-Dame la leche en la boca – repetí con dificultad, por tener semejante miembro dentro mi boca.

En ese momento, no se pudo contener, y disparó un chorro de leche, bien espesa, gustosa, y caliente, que recorrió toda mi lengua. Fiel a mi promesa, me dediqué a tomarla toda, a tragar gota a gota de su semen, y luego a lamer su pija, allí donde quedaran gotitas. Quedó super limpia, y Javier más que satisfecho.
 
Eva.
www.evas.com.mx - El placer de acompañarte.
2011, el año de las EVAS.
La recepcionista golosa - Parte Uno.
   Por  wm

Hola a todos! Dejo la primera parte de mi primer relato. Tengo mucho sueño, así que lo sigo mañana!

Muchas historias se cuentan acerca de las recepcionistas. Por ser la cara de la empresa, muchas veces se prioriza el aspecto por sobre la capacidad laboral, y eso hace que muchas sean tratadas como objetos sexuales, y tengan que dar favores para ser contratadas. Afortunadamente no es mi caso, ya que mi empresa es joven, dinámica, y quiere dar una imagen relajada. Eso me permite, de hecho, ir con jean y zapatillas al trabajo, lo que igualmente, no evita cierto grado de acoso. Al estar expuesta al paso de todos los empleados, de los proveedores y mensajeros, siempre hay quienes buscan levantarse a la recepcionista. Y no es precisamente porque sea un bombón, sino una chica normal, pelo castaño oscuro lacio y largo, algo gordita, aunque con buena delantera.
Yo, sin embargo, no había aceptado nunca ninguna invitación, hasta ese día.

Las cosas con mi novio no estaban bien, hacía casi un mes que nada pasaba entre nosotros. Después de los reproches, y las peleas, yo tenía que ir a trabajar, y poner buena cara todo el día. Afortunadamente, tenía un amigo entre mis compañeros, Javier, un motoquero (mensajero en moto) que todos los días venía a buscar paquetes a la empresa. Con el contacto diario comenzamos a hablar, y él me daba ánimos en ese momento difícil. Nada más que agradecimiento sentía hacia él, y esperaba que fuera mutuo.

Ese jueves llovía, muchísimo. Javier, como todos los días, llegó a traer una caja y buscar un sobre. Pese a tener un impermeable encima, estaba empapado, y me daba pena que tuviera que trabajar todo el día así. Afortunadamente para él, los cheques que debía llevar al banco estaban retrasados, por lo que tenía tiempo para pasar al baño, y allí secarse la lluvia lo más posible. En la empresa no había casi nadie, al ser nueva tiene normas permisivas, como dejar trabajar a los empleados desde su casa los días de lluvia, por lo que nadie iba a molestarlo. Él pasó al baño, y yo me fui a la cocina a preparar un té. Sin embargo, mientras esperaba que el agua se calentara, me empezó a picar la curiosidad. En algunas ocasiones, al abrazarme para saludarme, o levantar las cajas de los pedidos, pude ver que Javier mantenía bien trabajado su cuerpo, a diferencia de mi novio, lo que siempre me había llamado la atención de él. Intrigada, volví sobre mis pasos, para espiar por el agujerito de la cerradura del baño, y verlo sacarse la remera, mostrar ese fuerte torso desnudo. Pero grande fue mi sorpresa cuando, al asomarme, lo primero que vi fue su miembro, semierecto pero descansando, a la altura de mi cara. Volví corriendo a la cocina, a ver mi té y huir lo más posible de aquella embarazosa situación, pero ya no podía quitarme esa visión de la cabeza. Aun dormido, su pito era más grande que el de mi novio, lo que me hizo sonreir y pensar en cosas chanchas. Me dediqué a tomar mi té, pero la idea no se me iba más: quería ser cogida por aquella verga.

No me animaba a entrar en el baño de sopetón, incluso me daba vergüenza pensar en mirarlo a la cara después de aquel encuentro, pero él no estaba al tanto de nada. Repetí eso internamente, y preparé un té para él. Cuando ya estaba listo, Javier salía del baño, secándose el pelo con una toalla de mano.

-¿Con eso te secaste? – le pregunté. Si bien hoy no había casi nadie, esas toallas eran para las manos.
-Uh, ¿no se podía? – Me respondió, un poco asustado.
-Ya fue, igual. ¿te alcanzó?
-Si, un poco, para lo más importante – dijo con una sonrisa.
-A ver, damela que la llevo para lavar.

Tomé la toalla de sus manos, y fui hacia el pequeño depósito, a buscar una nueva. En el camino, no pude evitar la tentación, y me llevé la toalla a la cara. Evidentemente, “lo más importante” era su pene y sus huevos, los que habían dejado un penetrante aroma en la toalla. Ahora estaba excitada, hace tiempo que no sentía nada así. Decidida, tomé dos toallas y volví.

-Tomá, terminá de secarte. Y la otra dejala en reemplazo de esta. – le dije, mientras le alcanzaba las toallas.
-Pero ya me sequé, te dije.
-Secate algo más que los huevos y el pelo.
-¿Y vos como sabés?

Me quedé congelada, no sabía que responder, y solo pensé en la verdad.
-La toalla tenía un olor…
-¿Estuviste oliéndola? Vos si que ya estás desesperada, eh? Buscás restos de hombres en todo lados – dijo riéndose fuertemente. Yo le agradecí internamente por esa broma que relajó el ambiente.
-Y, extraño bastante… - respondí yo, con la cabeza baja y gesto triste, mirando el té.

Javier se apiadó de mí, y me abrazó para consolarme. Pero yo sentía que no era como siempre, algo estaba pasando por abajo. Así que cuando me soltó, le dije, con cara pícara:

-¿No me das leche para el té?

Él se quedó duro, y el bulto entre sus piernas comenzó a crecer. Entonces, me acerqué más, y lo besé. Ya no iba a esperar más, quería aquello que me negaban hace tanto, y necesitaba ansiosamente. Javier se recuperó rápidamente de su sorpresa, y comenzó a besarme apasionadamente, mientras tocaba mi culo por arriba del pantalón, y con la otra mano me acariciaba las tetas.

- Vamos al baño – le dije, y tomándolo de la mano, lo guié. El aprovechó para apoyar mi mano sobre su bulto, lo que me calentó aún más.

Eva.
www.evas.com.mx - El placer de acompañarte.
2011, el año de las EVAS. 

Seducción Lesbica en el Table
   Por  wm
"¡¡¡Con ustedes, vestida de sensual colegiala...... EVVAAA!!!!" Grito el locutor a través del sistema de audio del Table Dance.

Sonreí coquetamente mientras oía como todo el público presente coreaba mi nombre durante unos segundos. Esta había sido mi primera semana trabajando en el exclusivo table dance "Las EVAS" y la verdad no me había ido nada mal. En unos pocos días bailando ahí me había llevado a casa $3000 dólares, ya que como era un lugar VIP pues los clientes eran sumamente generosos con las propinas.

Y bueno, el sitio era espectacular, con un diseño como si fuera una nave espacial o algo así. Todo era de metal y plástico negro, pero lo más impresionante era la pista central, hecha de placas de vidrio y suspendida 1 metro en el aire, con asientos a los lados para que los clientes especiales tuvieran mejores vistas de la "acción".

"Bueno.. ahí vamos.." Dije mordiéndome los labios con ansiedad, mientras caminaba sensualmente por la pista hacia el tubo y la música electrónica en el lugar comenzaba a tocar con fuerza.
Y al llegar me apreté sensualmente contra el frío metal, y con actitud inocente me puse a chupar una paletita, estudiando lentamente al público que había asistido hoy. Sonreí con vanidad al ver sus caras de lujuria, porque esa noche venia vestida como la mas sexy y perversa colegiala de la historia y me veía francamente espectacular.

Me habían dado un uniforme ultra sexy que consistía en una camisita blanca cortita muy ajustada con un nudo por el frente para dejar mi lindo ombligo al descubierto. Y también una faldita roja a cuadros que apenas cubría media nalga y se levantaba alegremente a la menor oportunidad, dejando ver a todo mundo mi apretado culo comiéndose una deliciosa tanga negra.

Que colegiala tan puta, pensé divertida, y entonces comencé a bailar sensualmente, apretándome contra el tubo mientras retorcía mi cuerpo y mostraba mis encantos a los hombres ahí presentes, que en éxtasis me aplaudían y gritaban piropos en un relajo espectacular. Yo solo sonreía con una carita de inocencia y me movía de forma aun más sugerente ante cada aplauso.

Pasaron así los minutos, y mientras bailaba comencé a quitarme poco a poco la ropa hasta quedar solo con la tanga y unos coquetos tenis blancos. Y al ir quedando mi cuerpo cada vez más expuesto, vi que mi audiencia se quedo en silencio y solo me observaba con una lujuria indescriptible. Únicamente la agresiva música de fondo rompía la monotonía.

Fascinada por eso, seguí bailando agresivamente hasta que de repente algo llamo mi atención...

En una de las mesas en la esquina estaba un pequeño grupo de chicos con uniforme escolar, como de 18 años, que tenían un desmadre tremendo. Pero lo extraño era que junto con ellos estaba 1 chica preciosa de su misma edad que se mantenía en silencio....

…Y no me quitaba la vista de encima.

Por lo que pude ver era una rubia de cabello largo muy tierna, con una carita casi de niña. Y claro, el uniforme escolar no ayudaba en nada a darle una apariencia mas "adulta". ¿Porque estaría ahí con esos chicos?, pensé. Bueno, había visto en otras ocasiones a mujeres ir al table pero siempre habían sido chicas de unos 28 años, más vividas y experimentadas.

"En fin, a este lugar viene cada grupo que uff... quien sabe..."Dije en voz baja mientras seguía con mi rutina en la pista.

Entonces decidí aumentar la temperatura en el lugar, y como gatita me puse en 4 sobre la pista y arquee la espalda dramáticamente, mostrándole a los hombres ahí cerca una inmejorable vista de mi espectacular culo. Sonreí coquetamente al ver las caras de los chicos junto a la pista, pero entonces se me ocurrió voltear a ver de reojo a la chica del fondo y me di cuenta que me seguía viendo con insistencia.

Y mi curiosidad iba en aumento.

Y así seguí bailando durante unos minutos más, y cuando finalmente termine mi rutina los hombres en el lugar volvieron a alocarse y gritaron y aplaudieron efusivamente. Recogí mi ropa rápidamente y con una actitud tierna baje de la pista mientras les mandaba besos.

"¡Y esa fue la sexy EVA, caballeros, una chica de la mas alta calidad que "Las Evas" les trae para su deleite.. ... !" Dijo el anunciador por el sonido local mientras yo me ponía en marcha a los vestidores, pero de repente uno de los meseros me tomo por el brazo y me dijo:

"Señorita Eva, se solicita su presencia en una mesa..."

"¿En cual?"

"La 8."

La del fondo con los chicos, oh Dios, pensé mientras sonreía misteriosamente. Entonces el mesero me fue guiando hacia allá y en el camino aproveche para ponerme de nuevo la camisita y faldita de mi uniforme.

Y al irme acercando a la mesa vi que los estudiantes seguían con un desmadre total. Todos estaban hablando al mismo tiempo de diferentes cosas y se reían mucho, y claro, la bebida fluía a una velocidad impresionante. También era evidente que todos eran hijos de millonarios o algo, porque tenían a varias de mis más costosas colegas sentadas en las piernas y en la mesa estaban 3 botellas del mejor Champán.

Todos muy acelerados.

Bueno, excepto la chica, que se mantenía callada dándole un trago a su bebida, escondida en la esquina sin atreverse a mirar en mi dirección.

"Perdón.. ¿Alguien me solicito?"Pregunte con una actitud inocente.

"Ya llego la chica, cállense... "Dijo uno de los chicos, un flaquito de pelo negro, mientras calmaba al resto del grupo. "Si, perdón.. es que necesitamos que le des un baile a una persona muy especial..."

En ese momento el grupo comenzó a gritar a coro: "¡Emma...Emma....Emma...!"

Voltee a ver a la única chica del grupo y vi que solo se cubría con pena la cara, mientras sus amigos se morían de la risa.

"Vamos Emma.. ¡No tengas miedo! ¡Ataca!" Le decían sus amigos, pero ella seguía sin decir nada y solo hacia un gesto de negación con la cara.

Y ahora que la tenía tan cerca me di cuenta que en verdad era una niña preciosa. No era muy alta, pero tenía un precioso cabello rubio hasta los hombros y unos ojos verdes espectaculares. Y su uniforme escolar le daba un aspecto perverso, aumentando por mil mi calentura.

"¿Entonces eres tu la que me pidió?" Le pregunte dulcemente mientras me mordía el labio.

"No, ella es súper penosa... "Me interrumpió entre risas el chico de pelo negro."De hecho la trajimos a fuerzas ¡Hasta tenia miedo de entrar...!"

"Ah.. entiendo..¿Están celebrando algo?"

"Si, el fin de cursos.. " Respondió otro chico, a lo que el resto del grupo reacciono gritando ruidosamente.

Me reí coquetamente, y entonces camine hasta la chica en cuestión. Con una actitud súper tierna le pregunte: "Perdona, ¿Me puedo sentar en tus piernas?"

"Este...s...si.." Contesto ella con pena mientras dejaba su regazo libre, y por un segundo me volví a quedar fascinada viendo sus ojos verdes. Entonces me senté de lado sobre sus piernas y pase mi brazo por su espalda, apretándome contra su cuerpo mientras la miraba fijamente.

"Gracias.. y supongo que tu eres Emma ¿Verdad?"

"S..si.. yo soy..." Respondió tímidamente, volteando la cara.

"Perdona, no te quiero poner incomoda.. ¿Está bien? Me llamo Eva."

"Si, gracias… Eva..no te preocupes, es que.. mis amigos quieren hacerme una broma, y por eso te llamaron.." Respondió con voz baja, poniéndose roja.


Entonces me acerque coquetamente a su oído y le dije: "Mira.. sigámosle la corriente ¿Ok?"


La chica no pudo evitar ponerse tensa al sentir mi respiración en su oreja… lo cual me prendió bastante. "Bueno... si.."

Sonreí de nuevo, y entonces al verla así tan apenada decidí hacer algo para acelerar las cosas. Sin preguntarle agarre una de sus manos y con firmeza la coloque en mi pierna, obligándola a darme un suave masaje. Emma se sonrojo inmediatamente y me miro como pidiéndome perdón, pero con una sonrisa la tranquilicé.

"No te preocupes.. me agrada que acaricien las piernas"

"Es..que.."

"No te detengas.. ¿Ok? Y dime, Emma.. ¿A que debemos tu visita a este lugar?"


"Bueno.. a mis amigos del colegio se les ocurrió.. es que acabamos de terminar el curso y por eso me trajeron aquí.."

"Ah.. pero…¿Entonces te obligaron?" Pregunte coquetamente.

"No…bueno.. si.. no se… yo quería ver de que se trataba esto.."

Me reí un poco al ver su inocencia. "¿Y ya sabes de que se trata?"

"Bueno.. chicas lindas bailando.."

"Ah.. ¿Chicas lindas?¿Te parezco linda?"Le pregunte al oído.

"S..si.. eres muy bonita.. "Dijo sonrojándose.

"Y dime, Emma… ¿Te gustan las chicas lindas?"

"No.. yo no soy lesbiana.."Respondió con algo de enojo.

"Pues…no se si me estas diciendo la verdad, Emma"


"¿N..no?"

"No... debo besarte para comprobarlo"

Entonces fui acercándome poco a poco a su rostro y mis labios tocaron los suyos tiernamente, y con un suave gemido abrí mi boca y comencé a besarla apasionadamente, a lo cual ella no opuso ninguna resistencia.

Y claro, los gritos de "apoyo" de sus amigos no se hicieron esperar. El griterío a mi alrededor era ensordecedor….

"¡Ve eso!" "¡Se están besando, no mames!" "¡Sigan, sigan!"

Pero no me importaba. En este momento solo existía para mi esta deliciosa boca que clamaba por mis atenciones. Entre gemidos fui succionando su lengua a mi interior, y entonces le di un calido masaje con mis labios, mientras Emma gemía tiernamente y con un gesto de total sumisión se apretaba contra mi cuerpo.

Claramente estaba completamente a mi merced.

"Y.yo…"Trato de decir.

"No digas nada... " Y de nuevo la silencie con mis boca, y estuvimos así durante casi 15 minutos, besándonos de formas cada vez más agresivas, hasta que decidí aplicar mis atenciones en otra partes igual de sabrosas. Mis labios fueron deslizándose por sus mejillas hasta llegar a su cuello, donde comenzaron a lamer y chupar sensualmente cada centímetro de su piel.

Emma solo me decía al oído con la voz entrecortada: "No..pares…" Y yo obedecía con gusto. ¿Cómo podría detenerme en un momento así?

Lentamente fui subiendo mis caricias por su cuello hasta que llegue a su delicada oreja. Una vez ahí apreté

mi boca suavemente contra su piel y con la punta de mi lengua comencé a simular que la penetraba.
Y ante tan crueles caricias sentí como el cuerpo de Emma se ponía cada vez mas tenso y su respiración se agitaba con el pasar de los segundos, lo cual me hizo intensificar mis ataques. Me la estaba pasando deliciosamente, y así nos perdimos la una en la otra por varios minutos, hasta que de repente…

…Los chicos del grupo, obviamente fascinados con la situación, comenzaron a gritar a coro: "¡Baile, baile, baile....!"

Que forma de regresar a la realidad, pensé mientras sonreía coquetamente

En ese momento comenzó a sonar una padrísima música trance, y sin más decidí que el show tenia que comenzar.

De un salto me di la vuelta y quede sentada frente a Emma, con mis piernas a sus lados mientras yo comenzaba a mover mis caderas sugestivamente de atrás para adelante. Y el griterío a mi alrededor era ensordecedor, y pude ver que no solo sus amigos estaban fascinados con el show sino que el resto de hombres del lugar no nos quitaban la vista de encima.

Y Emma se veía encantadora, mordiéndose el labio apenada sin atreverse a mirarme. Sin darle tiempo a reaccionar sujete sus manos y con una actitud juguetona las fui deslizando por mi espalda hasta llegar a mis nalgas, donde casi tuve que obligarla a apretármelas.

"Perdona..." Le dije al oído con una risita. "Pero creo que debes apretarme para que esto cuente como un baile, eh..."

"S..si, es que yo..." Trato de decir.

"Mira.. acaríciame y tócame por todos lados ¿Va? No tengas miedo.."

"Es que..."

"Nada... es una orden, Emma.."Le dije al oído sugestivamente, y ella no pudo evitar sonreír un poco y ya con mas confianza comenzó a apretarme las nalgas y acariciarme la espalda.

"Mmm... así es muy rico ¿Ves? No te voy a morder..."Le dije de nuevo en el oído, pero sin darle tiempo a nada falte a mi palabra y le mordí coquetamente el lóbulo de la oreja.

La chica se puso roja de repente pero sus manos no se detuvieron, una clara señal de que lo estaba disfrutando. Sus manos recorrían toda mi piel de una forma deliciosa, y estuve bailándole así durante unos segundos más, hasta que con un gesto sensual me levante frente a ella y le di la espalda. Entonces poco a poco me incline hacia delante sin doblar las rodillas, dejándole mi lindo traserito casi en la cara, y Emma al parecer había perdido el pudor porque lo miraba fijamente.

Sonreí al ver esto y entonces lentamente me fui acercando a ella y coloque mis nalgas en su pecho, para entonces irlas bajando lentamente por su cuerpo hasta que quedaron entre sus piernas, y de forma agresiva comencé a moverme contra ella como si me estuviera montando.

"Mm... así.. ¿Así te gusta, Emma? " Le pregunte con un gemidito, volteándola a ver, pero para mi sorpresa me sujetó agresivamente de las caderas y se apretó contra mi cuerpo, moviendo lentamente su cintura.

"Mmmm…. "Gemí en aprobación.

Reconociendo la evidente señal de lujuria, con agilidad gatuna me incline hacia ella hasta que mi deliciosa espalda quedo recargada contra sus pechos, mientras seguía moviendo mi cintura como si me estuvieran penetrando.

Entonces agarre sus manos con las mías y coquetamente fui obligándola a subirlas hasta que llegaron a mis lindos pechos, donde con un movimiento sensual logre que los apretara.


"Apriétalos fuerte, Emma.." Le dije mordiéndome los labios, y ella solo respondió que sí en mi oído, y sus manos fueron tomando cada vez más confianza, hasta que pasados unos 10 segundos ya estaba fascinada manoseándome con agresividad.

"Uf...así....."Respondí entre jadeos, moviendo mi cuerpecito de arriba para abajo lentamente, con mis firmes nalguitas rebotando en el regazo de la chica. "Se..siente muy…rico.. Emma, uff.. me estas…fajando… riquísimo."

La música seguía y mis movimientos eran cada vez mas explícitos. ¿Cuanto tiempo había pasado? ¿1 minuto, diez..? No sabia ni me importaba, ya que estaba encantada con la situación. Emma se iba desinhibiendo cada vez más y ya no le importaba el que dirán de sus amigos. La chica se estaba dando un festín con mi cuerpo, y su boca besaba y lamia mi cuello, orejas y mejillas sin parar, gimiendo dulcemente en todo momento.

Pero faltaba la cereza del pastel...

Sonriendo misteriosamente me di la vuelta y con un movimiento ágil me arrodille en el suelo frente a ella, y rápidamente coloque mis manos en sus rodillas y sin pedirle permiso le abrí las piernas de par en par. Claro, su falda la protegía por completo y yo por supuesto no iba a exhibirla en público, pero podía ver en sus ojos que la chica estaba sumamente excitada.

Los chicos comenzaron a gritar nuevamente, fascinados por el giro que los acontecimientos habían tomado. Claramente ver a su amiga siendo seducida por una preciosa chica los tenía a mil, y lentamente me fui acercando al dulce lugar entre sus piernas que tanto me atraía, por encima de su falda, mientras ella temblaba ligeramente y me veía como cuando un corderito ve a una leona.

Entonces hundí mi rostro entre sus piernas y sin darle tiempo a nada comencé a frotar mi boca agresivamente contra su sexo, apenas protegido por la telita de su falda. Emma inmediatamente se puso muy tensa y dejo escapar un débil quejido.

"¿Te gusta...así?" Le pregunte seductoramente.

"S..si..." Respondió con voz débil.

Y continué mi sexual labor, con mis labios moviéndose cada vez más rápido, y con cada contacto podía sentir como mi inocente victima temblaba tiernamente y sin darse cuenta apretaba sus piernas contra mi cabeza, como si quisiera atraparme.

Pero al verla reaccionar así supe que se acercaba poco a poco a un delicioso orgasmo. Vamos, preciosa.. dame lo que quiero, pensé con picardía, y apreté aun mas mi cara entre sus piernas hasta que unos segundos después obtuve mi recompensa, porque Emma se puso tensa de repente.

"Ahhh…mmmmmm…ahhhh…" Gemía dulcemente, temblando y poniendo una carita de angustia mientras dejaba escapar los más tiernos quejiditos sexuales que hubiera oído jamás.

Y yo sonreía con coquetería, viendo como había logrado darle un orgasmo a esta deliciosa niña sin haberle quitado ni siquiera la ropa. Y así pasaron varios segundos de agónico éxtasis, en los cuales ella siguió con los ojos cerrados y respirando acelerada, sin moverse, hasta que sentí que dejo de temblar.

"¿Estas bien?" Pregunte mientras me incorporaba y rápidamente me volvía a sentar de lado en su regazo.

"S..si.. .. gracias.."Respondió mientras me veía con una sonrisa en el rostro. "F.fue.. riquísimo. M.me.. encantó, Eva."

"¿Ya viste que no fue tan malo?"

Emma se rio coquetamente. Entonces me acerque a su oído y le dije: "¿Es tu primer orgasmo que te da otra mujer?"

"S.si..."Respondió apenada.

Y estaba a punto de besarla de nuevo, pero en eso los chicos del grupo volvieron a hacer relajo y nos interrumpieron: "¡Wow!" "¡Increíble…!" "¿Me bailarías así a mi también?"

"Gracias chicos.. "Respondí mientras me apretaba aun mas fuertemente contra Emma, indicándoles claramente que no me movería de ahí en un rato. "Quizás en otra ocasión, por el momento estoy cómoda aquí..¿Va?"

"Me gustó mucho, Evaa…" Aprovecho Emma para decirme de nuevo al oído, usando una vocecita inocente.


"No te preocupes.. "Respondí entre risitas."Además.. todavía no hemos terminado, nos queda toda la noche.."

Emma se rió un poco y ya sin podernos contener su boca busco nuevamente la mía, y en menos de un segundo ya estábamos de nuevo comiéndonos apasionadamente.

Sin dudas, pensé, esta seria una noche interesante.

* * 3 Horas después ***

Todo fue delicioso. Emma resulto incansable, y estuvimos besándonos y fajando todo el tiempo, sin despegarnos ni un segundo, hasta que sus amigos decidieron que era hora de irse. Y claro, Emma me pidió mi teléfono, el cual no dude en darle ya que me la había pasado súper, y al final nos despedimos con un tierno beso y quedamos de vernos durante la semana.

Pero al llegar a mi casa y meterme en la cama los recuerdos de lo que había sucedido me asaltaron una y otra vez. ¿Sería posible… tener algo mas con ella?

Y así, con una sonrisa…

… Me dormí pensando en ella.
La tímida reportera Vs el malvado Luchador.
   Por  wm
Hola, este es mi primer relato aquí, y espero que les guste. No es un relato corto, obviamente, pero creo que si se toman el tiempo de leerlo con calma les gustará tanto como a mí escribirlo. Por cierto, esta inspirado en la primera vez que me llevaron a las luchas, muy recientemente, y sólo espero que no se asusten de mis perversas fantasías. 


Primer acto: Mi primera vez... en las luchas.


El bullicio alrededor de la arena era estremecedor, con miles de gentes gritando al unísono el nombre del luchador estelar del momento, la temida “Bestia Satánica”, a la vez que este levantaba a su oponente por los aires y se preparaba para lanzarlo fuera del cuadrilátero, gritando agresivamente en un espectacular despliegue de testosterona.

Y bueno, a mis 23 años nunca he sido fanática de la lucha libre, pero debo confesar que también me encontré gritando de emoción cuando el tipo salió volando por los aires y La Bestia Satánica levantaba los brazos en un gesto de victoria, sonriéndole detrás de su diabólica máscara negra al público que se volcaba desenfrenadamente aclamándolo.

“Ay, Don Juanito, -Le dije muy emocionada a mi camarógrafo, un amable señor de 55 años que Televisa me había asignado para cubrir la lucha y entrevistar a La Bestia Satánica, el cual no dejaba de grabar cada segundo de misma. –Míreme, ¡Hasta me están temblando las manos! Nunca pensé que esto sería así de divertido.”

El sonrió con un gesto paternal. “Y mire usted, señorita Isabel, que le he visto peleas mucho mejores a La Bestia Satánica, esto no es nada comparado con aquellas.”

De repente el publico gritó emocionado, y cuando volteé al ring vi que La Bestia acababa de lanzar por los aires a otro rival, y entonces le pregunté con cierto temor a Don Juanito: “Oiga, y… ¿Usted cree que ese tipo se dejará entrevistar por mi? Según supe, La Bestia Satánica es un luchador muy prepotente y agresivo, y el otro día casi mata a un reportero.”

Don Juanito me miró de pies a cabeza, y con una sonrisa de complicidad respondió: “Señorita Isabel, le aseguro que usted no tendrá problemas en entrevistarlo. A La Bestia Satánica le gustan las mujeres hermosas, y con su permiso, usted está muy linda.”

Me sonrojé inmediatamente. “Ay Don Juanito, ¿Ya ve? Ya hizo que me pusiera penosa.”

“Es solo la verdad, señorita Isabel, en Televisa no hay una reportera tan guapa como usted, y como viene vestida hoy, ¡Uy! Pues mucho mas.”

“Gracias.” Respondí sin poder ocultar una sonrisita, y bueno, la verdad era que hoy si venía muy sexy, vestida con una coqueta minifalda blanca y una blusita negra ajustada, complementado con unos zapatos negros de tacón, lo que hacía lucir extremadamente tentador mi cuerpecito de 1.68, cosa que francamente me encantaba.

Entonces volteé otra vez hacia el cuadrilátero, pero para mi sorpresa la lucha ya había terminado, y solo alcancé a ver a la distancia a La Bestia Satánica retirándose a los vestidores.
“¡Don Juanito, venga! Ya terminó la lucha.” Dije con emoción mientras bajaba por las gradas de la arena hacia la entrada a la zona de los luchadores, con el pobre señor siguiéndome apuradamente con la cámara, pero al llegar a las puertas de acceso un par de tipos de seguridad nos cerraron el paso repentinamente.

“Lo sentimos, -Dijeron con mucha prepotencia. –Esta es un área restringida, no puede pasar nadie.”

“P.pero, -Les mostré mi identificación de Televisa. –Vengo a entrevistar a La Bestia Satánica, de la televisora seguramente les enviaron la solicitud.”

“No, señorita, nadie nos dijo nada.”

“Señor, revise bien su lista, en la mañana me confirmaron que…”

“Lo sentimos, pero él no puede pasar.” Respondieron señalando a mi camarógrafo.

“¿El?” Puse una cara extrañada al oír esto. “Entonces, ¿Yo sí?”

Los tipos de seguridad prácticamente me comieron con la mirada, y con una sonrisa maliciosa me dijeron: “Es una orden que recibimos de los propios luchadores, ningún hombre sin autorización pasa, pero las chicas guapas son bienvenidas siempre.”

Apreté los puños con indignación al oír semejante comentario machista, pero no quise armar una escenita porque mi entrevista tenía prioridad, así que tomé la única opción posible. “Está bien, entraré sola, y usted Don Juanito, espéreme aquí.”

“Pero señorita, -Me advirtió Don Juanito con cierta preocupación. –Tenga cuidado, por favor. Es usted muy jovencita y los luchadores son tipos muy vividos.”
“No se preocupe, –Le respondí tratando de sonar en control. –Me sé cuidar sola, no pasará nada.”

En ese momento los de seguridad se hicieron a un lado, y con cierta aprensión abrí la puerta y me vi caminando por un pasillo largo lleno de ductos e instalaciones, seguido por unos gimnasios y bodegas, hasta que di vuelta a una esquina y me encontré sorpresivamente en el vestidor de los luchadores, en el que estaban unos 10 de ellos completamente desnudos en las regaderas, los cuales al verme inmediatamente comenzaron a decirme las cosas más atrevidas: “Mira nada mas, la niña se perdió.” “Que piernitas, ricura, ¿A dónde vas tan solita?”

“P.perdon, -Respondí con mucha pena cubriéndome la cara. –Busco el vestidor de La Bestia Satánica, ¿Me podrían decir donde esta?”

Los tipos se rieron con desparpajo al oírme tan inocente, y después de varios comentarios soeces me señalaron un pasillo al fondo del vestidor, por el cual me fui casi corriendo hasta que llegué a una puerta de madera, la cual se veía tétrica e intimidante, y durante unos segundos no me atreví a hacer nada.

Vamos, Isabel, ¿Querías ser reportera? -Sonó una vocecita en mi cabeza. -Pues debes atreverte a todo. Una reportera no debe tener miedo. Inhalé profundamente y haciendo acopio de todo mi valor toqué suavemente la puerta.

Toc, toc.

Segundo acto: La Bella y la Bestia.


De repente la puerta se abrió con total violencia mientras la gruesa voz de La Bestia Satánica sonaba atronadora detrás de ella: “¡Maldita sea! ¿Quién puta madre se atreve a…?”

“¡Ay!” Grité aterrada mientras me caía torpemente al suelo al ver a la imponente “Bestia Satánica” frente a mí, con su terrorífica máscara negra en la cabeza y luciendo una musculatura perfectamente definida, toda una máquina de matar salida del infierno…

…Si no fuera porque llevaba una toalla enrollada desde la cintura, señal de que se acababa de bañar.

Pero para mi sorpresa, La Bestia me respondió con total educación: “Discúlpame, pensé que era alguien más, no una chica tan guapa. Ven, te ayudo a levantarte.”

Acto seguido el luchador me levantó del suelo por la cintura hasta dejarme en pie sin ningún esfuerzo aparente, y cuando abrí los ojos vi que me estaba sonriendo con visible interés mientras examinaba con la vista mi delicado cuerpo, que al parecer era de su completo agrado.

“P.perdón Señor, yo no quería importunarlo…”

“¿Eres una fan? ¿Quieres un autógrafo?”

“N.no, nada de eso. –Respondí rápidamente. –Soy reportera, y me mandó Televisa a entrevistarlo.”

“Bueno, -Respondió La Bestia con total propiedad. –Aunque nadie me informó de esto, no tendría problemas en darte una entrevista, pero… sólo pondré una condición.”
“¿Cuál sería?”

“Tu nombre.”

Me mordí los labios. “Isabel.”

“Qué lindo nombre, -Respondió La Bestia con galanura. -Y con esa sonrisa que tienes, ¿Cómo podría decirte que no?”

“Bueno, -Me sonrojé visiblemente. – ¿Y cómo debo llamarlo yo?

“Todos me llaman por mi apodo profesional. Pero en tu caso, llámame “Señor Bestia”.”

“Está bien, así lo llamaré, Señor Bestia.” Respondí con una sonrisa, y entonces el abrió la puerta de su vestidor y me señaló el interior. “Por favor, pasa y ponte cómoda.”

Pero cuando me asomé al lugar vi que parecía un cuarto de hotel pequeño, con una cama matrimonial al centro, una puerta de baño junto a la entrada, y un escritorio con una silla al fondo, y la duda se asomó por mi rostro. Pero La Bestia, anticipándose a mis miedos, me dijo en un tono tranquilizador: “No te preocupes, sé comportarme como un caballero.”

No tengo opción, -Pensé con nervios. –Pero si quiero la entrevista, tendré que entrar.

Con algo de ansiedad di un par de temerosos pasos hacia el interior mientras La Bestia cerraba la puerta detrás de mí, y acto seguido tomó la silla del escritorio y la puso frente a la cama. “Por favor.”

“Gracias.” Respondí mientras me sentaba y cruzaba las piernas con sutil coquetería, a la vez que sacaba una libretita de mi bolsa en la cual había anotado las preguntas. Pero para mi sorpresa La Bestia se sentó en el borde de la cama justo frente a mí, con sus poderosas piernas abiertas rodeando las mías mientras inclinaba su cuerpo hacia adelante en una actitud francamente posesiva.

“B.bueno, -Lo miré con nervios. –Señor Bestia, la primera pregunta es…”

“Dame un segundo, -Me interrumpió. –Me quitaré la máscara para estar más cómodo.”

Al oír eso me quedé perpleja, ya que es sabido que los luchadores son muy celosos de su identidad secreta, y sin embargo aquí estaba yo, a segundos de descubrirla. Pero La Bestia no tenía ninguna duda mientras se desamarraba la máscara por el reverso, y solo atiné a morderme los labios con ansiedad al ver que se la quitaba, dejando al descubierto un rostro perfectamente varonil, de toscas facciones y sin rasurar, lo que junto a su largo cabello negro y exóticos ojos verdes le daba una apariencia…

…Irresistiblemente animal.

“Oh.” Puse una cara de sorpresa.

“Perdona, -Me dijo riéndose un poco al ver mi reacción. –Es que me acababa de bañar, y la máscara puede ser muy incómoda con el cabello mojado.”

“Pero… ¿Y su identidad secreta?”

“Bueno, sigue siendo secreta, ¿No? ¿O vas a decirle a todos como soy?”

“N.no, claro, yo… -Me reí de nervios. -Bueno, ¿Continuamos con la entrevista? Es que…”

“Ok, espera, -Me interrumpió La Bestia, acercándose aún más a mi rostro hasta casi robarme un beso. –La entrevista será pregunta y pregunta. Una pregunta tu, una yo. ¿Ok?”

“P.pero…”

“Tómalo o déjalo.”

“Bueno, una y una. –Puse una mueca ingenua. – ¿Ok? Pero me responderá TODO lo que yo quiera.”

“Y tú también, niña bonita.”

Me reí al ver cómo me había llamado. Niña bonita. Y sin duda, seguramente yo me veía así junto a él, delgadita y apenas de 1.68, en comparación con su espectacular cuerpo. Pero no me molestaba el apodo, y francamente me puso de un humorcito bastante especial.

“Primera pregunta: ¿Qué rival se le ha dificultado más?”

La Bestia me miró directamente a los ojos, y sin darle mucha importancia a la pregunta respondió: “El Vengador de la Muerte. Ahora mi pregunta: ¿Qué tipo de ropa interior llevas en este momento, y de qué color?”

Los colores se me fueron inmediatamente al rostro, y con apuros respondí: “Pero Señor Bestia, esas preguntas NO valen.”

“¿Cómo no? Si quieres que la entrevista continúe, tendrás que responder.”

“Bueno, está bien… -Puse una expresión nerviosa. -Una tanguita morada, y un bra del mismo color.”

La Bestia me cerró un ojo de forma encantadora y rozó juguetonamente mis rodillas con sus dedos. “Deliciosa. Continua.”

“Pregunta dos: ¿Qué opinas de tu rivalidad con el Doctor Maligno?”

“Es un idiota, lo venceré en el primer round. Mi turno: ¿Qué posición te gusta más?”

Sentí un latigazo de calor al oír esa pregunta. “Ay Señor Bestia, es que esas preguntas, yo... no sé, yo…”

“Responde.”

“Está bien, -Inhalé profundamente. -Acostada en la cama boca abajo y el arriba.”

“Ah, la niña es sumisa.” Se rió suavemente La Bestia, y yo me puse aún mas roja al oír eso, por lo que para desviar la atención le pregunté rápidamente: “¿Cuál considera que fue su lucha más importante hasta ahora?”

Y nuevamente La Bestia me respondió con honestidad, pero replicando inmediatamente con otra pregunta muy XXX, y conforme la entrevista avanzaba las fue haciendo cada vez más atrevidas:

“¿Gimes mucho cuando te montan?” Sip.

“¿Tragas o escupes?” Sonrisa penosa: Trago siempre.

“¿Te gusta por atrás?” Cubriéndome la cara: Si.

“¿Te han amarrado?” No… aun.

“¿Te gusta que se vengan en tu cara?” Otra sonrisa penosa: No, bueno... no sé, si.

Y en medio de esa dinámica la situación se fue poniendo al rojo vivo, hasta que después de casi 15 minutos de atrevidas preguntas y respuestas las reacciones físicas en mi cuerpo eran evidentes: Yo estaba sudando mucho y tenía la respiración acelerada, mis pezones se marcaban debajo de mi blusita, y en mi rostro estaba una expresión de visiblemente excitación.
Y al verme así La Bestia se tomaba cada vez más confianzas, y ahora acariciaba descaradamente mis rodillas.

“Isabel, -Me dijo La Bestia suavemente al oído. –Hay dos preguntas que todos los reporteros me han querido hacer, pero te daré a ti la oportunidad de obtenerlas.”

“¿S.si?” Respondí mordiéndome los labios.

“Si. La primera es acerca de mi lesión en la lucha de hace un mes. La segunda es acerca de mi supuesto trato con el Rey Serpiente para traicionar al Negro Martínez.”

Suspiré emocionada al oír eso, ya que efectivamente eran dos preguntas que equivalían a la gloria periodística, y aquel que las obtuviera de La Bestia subiría sus bonos con Televisa a niveles insospechados. “M.me gusta, pero… ¿Qué debo hacer para que me las contestes?”

“Para la primera debes prestarme tu manita.”

“¿Mi mano?”

“¿Me la prestas?”

“B.bueno.” Asentí con timidez acercándole mi mano, y La Bestia la tomó con firmeza y lentamente la fue deslizando por debajo de su toalla, entre sus piernas y hacia su…

“Ay, no, yo…” Inmediatamente intenté retirar mi mano con tiernos jaloneos, pero La Bestia solo me sonreía con coquetería mientras seguía guiándome hacia su miembro, el cual se marcaba ya debajo de la toalla, un poderoso falo grueso y completamente erecto, y sin poder evitarlo…

…La Bestia me hizo apretar la base de su verga.

“Eso es, niña bonita. ¿Viste que no fue tan difícil?”

“Y.yo…” Puse una expresión tierna sin atreverme a nada, y en ese momento La Bestia comenzó a guiarme lentamente de atrás para adelante a todo lo largo de su verga, poniendo especial atención en la punta con mis dedos. “Así debes hacerlo, niña bonita, para que te ganes tu respuesta. ¿Entendido?”

Bueno, no pasa nada. –Pensé con apuros. –Solo lo… apretaré un rato y ya, nadie tiene que enterarse. ¿No?

Entonces comencé a masturbarlo lentamente, y La Bestia Satánica abrió ligeramente la boca en una expresión de placer. “Dios mío, lo haces delicioso.”

“G.gracias. –Tragué saliva. –Ahora, respecto a mi pregunta, yo…”

La Bestia puso uno de sus dedos sobre mi boca. “Shhh, calladita, antes de respondértela quisiera que te acomodaras mejor, te ves muy incómoda así.”

Quise protestar pero me di cuenta que efectivamente él tenía razón. Para poder masturbarlo me había tenido que inclinar mucho hacia adelante en la silla, y se me estaba cansando el brazo. Entonces La Bestia tomó una almohada de la cama y la puso en el suelo frente a él. “Ten, estarás más cómoda arrodillada.”

Asentí suavemente y lentamente me pasé de la silla a la almohada, aunque nunca dejando de masturbar al luchador mientras lo veía a los ojos. “Bueno, pero ahora es el turno de que responda mi pregunta, ¿Ok?”

Pero al verme así, arrodillada frente a él de la forma más sugerente posible, activó algo en el interior de La Bestia, una especie de hambre por mi cuerpo que sin duda debería ser saciada pronto.


3er Acto: Sometida.


“¿Señor Bestia? –Pregunte con ingenuidad. –Le decía, mi pregunta es…”

“¿Sabes, bonita? Creo que ya no estoy para juegos.”

Me asusté al oírlo decir eso, y de repente La Bestia se levantó de la cama e hizo el intento de agarrarme la cabeza, pero instintivamente logré esquivarlo a la vez que torpemente retrocedía por el suelo, aunque casi inmediatamente mi espalda topó contra la pared y quedé arrodillada contra la misma. “P.por favor, no me…”

La Bestia caminó tranquilamente hacia donde yo estaba y se arrancó la toalla, dejando a la vista un grueso miembro venoso, cuya cabeza morada apuntaba directamente a mi indefensa boca. “No te preocupes, bonita, solo sé una niña obediente y levanta tus manos.”

“P.pero, Señor Bestia, yo…” Tartamudeé totalmente intimidada, y con un gesto de rendición levanté mis brazos por la pared, lo que aprovechó el para agarrar mis manos y extender mis brazos al máximo, y entre tiernos quejidos comencé a forcejear débilmente para zafarme. “A.ay, no…”

La Bestia se rió al ver mis esfuerzos, hasta que con un tono de voz dominante dijo: “Isabel, voltéame a ver.”

Obedecí inmediatamente. “S.señor Bestia, yo no…”

“¿Quieres tu entrevista, bonita?”

Puse una expresión de tierna angustia. “S.si, pero…”

“Regla No1: No dejes de mirarme a los ojos. ¿Entendido?”

No tenía opción. En estos momentos yo era una tierna ovejita en manos de un perverso lobo, por lo que débilmente asentí.

“Regla No2: Abre la boca.”

Un débil gemido se me escapó al oír esto, sintiendo una mezcla de impotencia y excitación por lo que me estaba sucediendo. “Se… señor Bestia, yo…”

“Bonita, -La Bestia dijo con más firmeza. –Abre la boca, YA.”

Y así, con la máxima vergüenza posible…

Abrí la boca.

La Bestia no perdió ni un segundo, y con un firme movimiento de sus caderas su grueso miembro venoso se abrió paso entre mis delicados labios y comenzó a llenarme la boca con su carne, centímetro a centímetro, hasta que finalmente su áspera cabeza morada golpeó contra mi garganta. “Mfmffm!”

Inmediatamente me retorcí contra la pared y abrí las piernas en sexual rebeldía, respirando agitadamente mientras la humedad en mi coño empapaba la telita de mi tanga, pero La Bestia me mantuvo completamente sometida durante varios minutos, hasta que me fui cansando. “Quieta, niña, quieta.”

Pero yo estaba que ardía, nunca hubiera pensado que ser tratada así, de forma tan primitiva y humillante, me excitaría tanto, y sin importarme ya nada comencé a mamar con todas mis fuerzas, mirándolo a los ojos mientras lo hacía. Oh Dios, qué rica verga, que rica verga...

“Por Dios, nenita, ¡Que boquita!” Jadeó La Bestia al sentir la fuerza con la que mi tierna boca succionaba su miembro, casi como si no creyera que una chica tan pequeña sería capaz de tal cosa, y en ese momento sus poderosas manos me sujetaron la cabeza y sus caderas comenzaron a moverse vigorosamente contra mi rostro, follando mi boca en la mas depravada cadencia animal, la de un macho sometiendo a su indefensa hembra sin piedad. “Mfmfmf… mfmfmf… mfmfmfmf.”

Y yo me retorcía sexualmente con cada embestida, gimiendo con deliciosa angustia mientras la exquisita tortura oral continuaba, pero deseando siempre más…
Y algo así debió percibir La Bestia, porque de repente me ordenó: “Tócate.”

Apenas oí eso mis manos de deslizaron por debajo de mi tanga y llegaron a mi sexo, el que comencé a frotar con desesperación, poniéndome muy tensa mientras lo hacía. “¡Mfmfmf… mfmfmf… mfmfmf!”

Y cada movimiento de mis dedos enviaba exquisitos latigazos orgásmicos por todo mi cuerpo, y yo estaba como loca y quería gemir con todas mis fuerzas, gritar que quería mas y suplicarle a La Bestia que me montara ya, pero mi boca era silenciada una y otra vez a vergazos, aunque en mi mente solo había un pensamiento: Mas, mas, mas, métemela por la boca siempre, siempre, siempre.

Y así las cosas, durante casi 10 minutos fui sometida a la más depravada tortura oral, hasta que finalmente La Bestia se apretó violentamente contra mi rostro, gruñendo de forma primitiva, e inmediatamente un poderoso chorro de semen golpeó mi garganta…

…Y luego otro, y otro…

“Trágatelo TODO.” Me ordenó La Bestia temblando de excitación, y con un gemido obediente comencé a tragar su leche con total voracidad, sintiendo como bajaba crudamente por mi garganta en cantidades industriales, pero aun así…

Era demasiada, y de su verga seguía saliendo mas y mas, hasta que sin poder evitarlo una cascada blanca resbaló por mis labios, dando la errónea impresión de que no había logrado tragar nada.

Pero La Bestia sabía perfectamente la intensidad de sus venidas, y con una sonora sonrisa retiró su verga de mi boca, mirándome desde arriba con un cierto aire de ternura. “Mira nada mas, la niña salió golosa.”

“Y.yo, no…” Sonreí con mucha vergüenza ante su burdo comentario, y a juzgar por la tremenda cantidad de leche en mi estomago pensé que La Bestia ya estaría satisfecha, por lo que torpemente intenté levantarme. Pero La Bestia me detuvo: “¿A dónde crees que vas?”

“¿N.no habíamos… terminado?”

La Bestia me señaló su verga, la cual seguía erecta y goteando con mí saliva. “¿Te parece que esta cosa ha terminado?”

“Y.yo…”

Sin darme tiempo a nada, La Bestia deslizó rudamente sus dedos por mi cabello y me hizo levantarme e ir hacia la cama, en donde rápidamente me obligó a ponerme en 4.

“Ay, S.señor Bestia, yo…” Protesté débilmente por el trato recibido, pero La Bestia me ignoró mientras me subía la falda y me bajaba la tanga hasta las rodillas, dejando mi perfecto culo completamente vulnerable, y en ese momento sus manos abrieron mis nalgas de par en par y su rostro se hundió entre ellas, lamiendo y chupando mi sexo y ano sin parar.

“¡Ahhh!” Gemí con ternura al sentir la traviesa lengua metiéndose en mis orificios, y ante mi reacción La Bestia gruño apasionadamente mientras me comía aun más vigorosamente. “¡Dios mío niña, estas deliciosa!”

Y con cada lengüetazo yo abría la boca en las expresiones más descaradas, arqueando mi cuerpo en formas físicamente imposibles mientras la perversa lengua, cual culebrita traviesa, se metía por todas partes, hasta que después de varios minutos de agónica preparación La Bestia se acomodó firmemente detrás de mí mientras me agarraba por las caderas, y acto seguido comenzó a penetrarme lentamente por el coño, ensanchando mis tiernos labios vaginales al máximo hasta sus bolas golpearon firmemente contra mi clítoris.

“¡Ahhhh!” Abrí los ojos de par en par. ¡Me la metió toda! Oh Dios, se siente tan... rico, oh Dios.

Inmediatamente La Bestia me agarró del cabello y comenzó a montarme a un ritmo suave pero poderoso, aunque acelerando cada vez más sus movimientos, hasta que al cabo de unos segundos su ritmo era infernal y mis nalgas rebotaban violentamente contra su cuerpo. “Muévete, niña bonita, quiero que menees esas caderitas cuando te monto.”

“Ahhh, s.si, Señor Bestia.” Asentí obedientemente, moviendo mi cuerpo al mismo ritmo que el suyo.

“E.exacto, asi.” Jadeó complacido, y entonces sus caderas aceleraron más y mas sus embestidas contra mi delicado cuerpo, hasta que después de unos segundos toda la cama temblaba y yo apenas me podía mantener en 4.

“Oh D.dios. –Apreté las sabanas con mis manos. –Oh Dios, p.perdóname, perdóname. Oh Dios.”

De repente La Bestia me dio una violenta nalgada y salté asustada, y con su voz ronca dijo: “¿Te la quieres comer por el culo?”

Volteé a ver a La Bestia con una expresión de deliciosa sumisión, sintiendo como unas gotas de sudor resbalaban por mi rostro y mi largo cabello se quedaba pegado a él…

…Y débilmente asentí.

La Bestia fue directamente por su presa, y sin piedad alguna agarró su gruesa anaconda venosa y comenzó a enterrármela en el culo, e inmediatamente abrí los ojos de par en par mientras me ponía súper tensa. “¡Oh Dios, oh Dios! Esta muy gruesa, m.mas despacio.”

Pero su carne siguió entrando en mi cuerpo y llenando mis intestinos de la forma más cruda posible, mientras mi pobre ano se contraía agresivamente contra el poderoso invasor, hasta que finalmente el cuerpo de La Bestia se apretó contra mis nalgas, y supe que la tenía toda adentro.

“¿Ya viste, niña bonita? Hasta el fondo.” Me dijo La Bestia a la vez que me daba otra fuerte nalgada y me agarraba del cabello, obligándome a mirar hacia el frente “Ahora, regla numero 3: Levanta las nalguitas y suplícame que te culeé.”

Para enfatizar su orden sus caderas se hicieron lentamente para atrás, sacándome la verga del culo casi por completo, y muy despacio me la volvió a enterrar, arrancándome un tierno gemido al hacerlo. Oh Dios, s.se siente delicioso.

“Niña bonita, PIDEMELO.”

“P.por favor, mas. S.señor Bestia, se lo suplico.”

“¡Mas fuerte!”

“¡Mas, mas! –Grite en frenesí. -¡Se lo suplico, métame la verga hasta el fondo!”

“¿Por donde?”

“¡Por el culo! P.por favor, por el culo.”

Y yo temblaba de excitación al ser tratada así, sintiéndome la más sucia y perversa del mundo, y en ese momento La Bestia volvió a profanar mi ano muy lentamente, y otra vez, y de nuevo, cada vez más rápido, hasta que después de algunos minutos el ritmo con el que me culeaba era brutal y desenfrenado.
“¡Ahhhh, D.dios! ¡MMMmmmm!” Grité sin importarme nada, sintiendo el exquisito ardor en mi ano y el intenso golpeteo en mis tripas, y al verme así de acelerada La Bestia me ordenó: “Grita lo que te estoy haciendo.”

“M.me… -Respondí con apuros. –Me estas culeando.”

“Grítalo.”

“Oh Dios, ¡Me la están metiendo por el culo!” Grité con tierna desesperación, y para empeorar las cosas las bolas de La Bestia golpeteaban constantemente mi clítoris, como si fueran palmaditas perversas, acercándome cada vez más al clímax...

Aunque La Bestia también estaba en las mismas, y con un gruñido apretó su cuerpo contra mis indefensas nalguitas y dijo: “¿Dónde quieres que me venga, nenita?”

“P.por favor, -Gemí tiernamente. –En mi culo.”

“Grita más fuerte, quiero que te oigan.”

“P.por favor, ¡Lléname el culo de leche!”

Pero mi premio aun tardaría en llegar, porque de repente La Bestia se dejó caer posesivamente sobre mi cuerpo y me aprisionó contra la cama, envolviendo mi cabeza entre sus brazos de tal forma que no me pudiera mover ni un milímetro, completamente a su merced, e inmediatamente comenzó a besarme apasionadamente el cuello. “Eres deliciosa, niña bonita. Tu rostro, tu boca, tu cinturita, tu culo apretado… me encantas, pero ahora me urge venirme en ti.”

“S.si, -Me retorcí deliciosamente contra su cuerpo. -Eso quiero.”

Y de nuevo sus caderas volvieron a clavar mi culo, aunque ahora a un ritmo lento y sensual, sin separar su cuerpo del mío ni un milímetro.

Oh D.dios, la siento en mi estomago, oh Dios, me fascina. Pensé febrilmente, y con un movimiento dominante La Bestia apretó aun más su muscular pecho contra mi espalda y me preguntó suavemente al oído: “¿Te gusta cómo te monto, niña bonita?”

“S.si, -Asentí con ternura. –S.si, que rico me… culeas. M.me fascina.”

Decir eso fue la gota que derramó el vaso, La Bestia gruñó contra mi nuca y comenzó a bombear mi culo con más intensidad, logrando que la cama volviera a temblar violentamente durante casí 5 minutos, hasta que finalmente…

Sus caderas se apretaron violentamente contra mis nalgas, en medio de exquisitos espasmos orgásmicos. “¡Ahhhh! -Gruñó contra mi oído. –Ahhhh, D.dios mío, mmmmm.”

Y yo me retorcía debajo de él, sintiendo como su semen entraba hirviendo en mi recto sin parar, y con un gesto descarado levanté las nalgas y volví a tocarme, hasta que después de algunos segundos un explosivo orgasmo me sacudió por completo y me arrancó el aire. “Ahhh, mmmm, mmmm.”

La Bestia me dio un suave beso en el cuello. “Que golosa eres, niña bonita.”

“Ay, Señor Bestia, -Me puse muy roja por su comentario, casi sin poder hablar por el esfuerzo. – ¿Yo?”

“Soy capaz de lanzar a 3 tipos fuera del ring sin esfuerzo, -Me dijo al oído con un tono juguetón. -De luchar sin parar durante horas contra miles de enemigos, pero… tu boca y culo han sido demasiado para mí. Me rindo.”

Me reí con sutil coquetería. “¿Gané entonces?”

La Bestia me dio una nalgadita juguetona y con un gesto travieso me agarró de la cintura y me puso de pie, aunque sin salir de mi cuerpo. “Solo te soltaré con una condición, niña bonita.”

“Ay, Señor Bestia. –Forcejeé tiernamente. -¿Cuál es?”

“¿Tus nalguitas tienen algo que hacer mañana?”

Me mordí los labios con coquetería. “No.”

La Bestia me soltó y con mucho cuidado sacó su verga de mi culo, y acto seguido me bajó mi faldita. “Bueno, las quiero aquí mañana otra vez.”

“Y, -Me puse en plan juguetona. – ¿Y si no vengo?”

La Bestia se rió suavemente. “Vendrás, porque después de todo, aun no te respondí las dos preguntas supremas, ¿No?”

“Ay, -Lo empujé con ternura. –Señor Bestia, eso no se vale.”

“No me importa. Y recuerda, mañana quiero esas nalguitas aquí, ¿Entendido?”

Asentí con una sonrisa, y después de arreglarme un poco la ropa y darle un tierno beso a La Bestia salí de la habitación, pero cuando pasé por el vestidor los luchadores volvieron a decirme cosas atrevidas: “Uy Mamita, ¿Así que te culearon rico?” “Mira a la niña, apenas puede caminar.” “Otra pendeja que se coge ese cabrón, ¿Cómo le hace?”

Dios mío, ¡Lo saben! Pensé muerta de la pena, y me fui corriendo de nuevo por los pasillos hasta que regresé a la Arena, en donde Don Juanito me esperaba con muchos nervios, y pude ver que el lugar se había vaciado por completo y solo estaban unos tipos de limpieza trabajando.

“¡Señorita Isabel!”

“A. aquí estoy, Don Juanito. –Le respondí con fingida seguridad. –Conseguí la entrevista.”

“Pero señorita…-Dijo con cierta decepción en la mirada. -¿No le dije que los luchadores eran muy vivos?”

“P.pero, no pasó nada, yo…”

Don Juanito me miró con suspicacia, ya que para cualquiera con experiencia las huellas de la batalla serían evidentes: Despeinada, con la ropa desarreglada y moretones por todos lados. “¿Está segura que no pasó nada?”

Me mordí los labios con vergüenza. “S.si. Nada. Además, tenemos la entrevista, ¿No?”

“Bueno, -Suspiró Don Juanito al ver que no le diría nada, aunque era evidente que sabía perfectamente lo que acababa de sucederme. –Vámonos pues, señorita Isabel. Que se hace tarde.”

Asentí ligeramente y nos pusimos en marcha hacia la salida, pero yo estaba como en trance, recordando una y otra vez lo que acababa de pasar, la brutal forma en la que había sido sometida, montada y sodomizada, y…

Lo mucho que me había gustado. Y así, sin poderme contener...

Sonreí con un gesto coqueto, pensando que que mañana lo vería otra vez.

Eva.
www.evas.com.mx - El placer de acompañarte.
Evas escorts en México.
Mi vecino me cogió por borracha; nerd.
   Por  wm

Quienes hayan llevado una vida similar a la mía sabrán cómo me sentía en esa casa nueva, la tercera en dos años. Mi padre nos dejó a mi mamá, hermano y a mí por rehacer su vida al lado de otra mujer cuando éramos pequeños, desde entonces mi madre con dificultades supo sacarnos adelante, pese a eso, mi hermano canalizó ese abandono de la manera equivocada y cuando la gente lo sabe, es necesario cambiar de dirección. Esa situación, que también me involucra, ha generado que me refugie en los libros, casi no tengo amistades, evito hacer nuevas pues al final, en el momento menos esperado quedan atrás junto con todo lo demás.

En esta ocasión mi madre se veía entusiasmada, la ciudad es pequeña pero muy tranquila a diferencia de nuestro lugar de origen, por eso la apoyé en su proyecto de abrir un negocio frente a la casa donde la ayudaba después del colegio -una escuela con carreras cortas donde sólo asisten mujeres-, nos comenzó a ir bien desde el principio, me distraía, el único problema eran los “galancetes” que siempre querían ligar, como si eso me importara, sin embargo había un chico en especial, vive en el edificio de junto y aunque siempre que acudía al negocio se portaba frio conmigo, varias veces lo sorprendí mirándome desde la ventana de su casa como un chiquillo asustado.

Aquella noche lo vi salir de su casa cuando estábamos por cerrar el local, eran las 9:30, supuse que iría alguna fiesta porque iba bien arreglado, se veía atractivo, realmente lo era, los he visto mejores, claro, pero había algo en él que me atraía, pensé que el atuendo se debía a que saldría con alguna chica y la envidie, hace tanto que no salgo, que no me divierto, que no tomo para olvidar…y ni qué hablar de la última vez que alguien me besó, que alguien me hizo vibrar. En ese momento se me ocurrió una idea y antes de salir tomé la primera botella que me topé en la repisa y la metí en mi chamarra, esa noche me divertiría a como diera lugar.

Una vez en mi recamara descubrí con decepción que mi adquisición era vodka, que a mi parecer es algo fuerte para tomarlo sólo -únicamente saqué la botella sin refrescos ni jugo-, pero como lo dije antes, esa noche era mía y sin pensarlo le di el primer trago y el segundo y los necesarios hasta quedarme dormida. Le achaco al alcohol que inmediatamente comencé a soñar con mi vecino, con su cuerpo junto al mío, con sus labios recorriendo mi cuerpo, tocando mis tetas doloridas por el deseo, sentí sus manos fuertes estrujándome las nalgas y con cada caricia mi corazón quería escapar del pecho, quería sentirlo dentro, quería sentir su pene dentro de mi conchita, de mi boca y que me llenara de él, en ese preciso momento, el ruido de la botella al estrellarse contra el piso me hizo despertar.

Debí haberme quedado dormida a los pocos tragos, pues el vodka derramado era abundante, traté de limpiarlo pero únicamente terminé mojándome la ropa con él, aunque estoy segura que la humedad en mi tanga no era a causa de la misa razón, el problema es que el sueño me dejó como nueva, como si no hubiera tomado ni gota, así que decidí volver al negocio de mamá y tomar otra botella, eran las 2:00 de la madrugada, todos dormían en casa y pese que hallé las llaves del local, las de casa no, por lo que tuve que dejar entreabierta la puerta.
A punto de salir del edificio escuché ruido y permanecí a la expectativa, era él, mi vecino, se notaba que también había estado bebiendo, su andar era torpe, en ese instante recordé mi sueño y comencé a mojarme, las piernas se doblaban, el rose de la blusa lastimaba mis pezones, llevé una mano a mi conejito y con los dedos hice presión, no pude soportarlo, un gemido delató mi presencia y al verlo aproximarse lo único que se me ocurrió fue tirarme en las escaleras simulando estar desmayada, él se acercó, mi corazón latía muy fuerte, me movió pero no fui capaz de abrir los ojos, pensé que con eso se alejaría pero me equivoqué, me tomó entre sus brazos, su olor era magnifico pese al leve halo de alcohol, para mi sorpresa, aquel chiquillo asustadizo no lo era tanto pues sin más, la mano que tenía en mi espalda la dirigió hasta mi teta derecha y la apretó toscamente, al hacerlo una especie de electricidad recorrió mi cuerpo y se alojó en mi vagina, la otra mano la usó para agarrarme la nalga, también lo hizo sin miramientos, prácticamente metió sus dedos entre mi cola, el mismo choque eléctrico se alojó justo ahí, en mi ano, aun no me explico cómo aguanté y no besarlo como deseaba.

Después de eso comenzó a subir las escaleras, cuando llegamos a la puerta de mi casa pensé que todo quedaría ahí y reconozco que eso me desagrado, pero para mi sorpresa siguió subiendo rumbo a la azotea, eso me desconcertó al tiempo que me excitó al no saber qué sucedería, mi corazón estaba a mil pero lo dejé hacer, al llegar me recostó sobre el piso, con los ojos cerrados no sabía qué hacía, únicamente escuchaba su respiración y sus palabras diciéndome cosas como: “ay mamacita qué rica estas, haz de estar bien apretadita chiquita”, dicho esto sentí su mano hurgando dentro de mi pantalón, mi panochita cada vez se humedecía más, estuvo un rato intentando dedearme pero lo ceñido de mi pantalón se lo evitó, sacó la mano y la metió debajo de mi blusa “que ricas chichis putita”, sus movimientos eran bruscos y sus palabras sucias, pero me tenía rogando por ser cogida.

Escuche ruido, pero no abrí los ojos, de pronto sentí un olor a fuerte a pescado y de inmediato su pene intentó meterse en mis labios, lo restregaba en toda mi boca dejándola mojada de su sumen, los labios de mi pucha también querían sentirlo, me dolían incluso de las ganas, me volvió a tocar los pechos y luego de pellizcar mis pezones se apresuró a desabrochar mi pantalón, comencé a respirar rápido, sin duda ese hombre al que no conocía me metería su verga dura y caliente, me daría tan duro como le fuera posible y me llenaría de su semen que escurriría por mi rajita, quizás sí había salido con otra chica, tal vez también se la cogió y su pito aun estaría lleno de sus jugos de ella, entonces sucedió, primero sentí el frio de la noche, luego sus manos abriéndome mi hoyito y enseguida su lengua trapeándome desde el clítoris hasta el culo, mientras lo hacía emitía ruidos raros como si se atragantara, “que rica agujerito bebé, que bien sabe, uy mami qué culo”.

Se levantó de encima mío y escuché el clásico ruido que hacen los cinturones al desabrocharse, comenzó a bajarme aun más el pantalón y mi tanguita de Rosita Fresita que antes únicamente hizo a un lado comenzó a bajar, se resistió un poco al quedar prendida de mi culo pero él la hizo desistir, el calor en mis mejillas era insoportable, pero el que tenía la cabeza de su verga era aun peor, poco a poco la fue hundiendo en mi panochita, la posición en la que me tenía, con las piernas levantadas hacia que la sintiera más hasta que sus huevos peludos chocaron con mis nalgas, no soporté más, el placer sobrepasaba a la imaginación y dejé escapar gemidos, “que rica verga tienes, métemela toda, soy tu puta amor, dame duro con ella”, no sé si su borrachera le impidió escucharme aunque de inmediato me obedeció y comenzó a darme con tanta fuerza, sentía cómo me llenaba mi concha, sentía su olor a alcohol, oía esas palabras que me enloquecían tan vulgares, tan denigrantes pero tan excitantes, que sin más ni más comencé a correrme, fue incluso desesperante sentir tanto placer, sentí como si me orinara pero cada chorro que salía por mi pucha me daba placer como nunca, tanto que no protesté cuando comenzó a meter un dedo entre mi cola, hubiera dejado que me metiera su verga hasta en las orejas si así hubiera querido, entonces su pito se hinchó espasmódicamente y dejó escapar una buena cantidad de lechita, fui la puta de un extraño y me gustó.

A pesar de todo seguí con mi papel de borracha, él me limpió mi rayita y mis nalgas que estaban mojadas de todo lo que se escurrió de mi interior, me volvió a cargar y descendimos hasta mi casa, hasta entonces sentí miedo ante la posibilidad de que tocara a la puerta, ¿qué explicación daría?, pero lo que hizo fue patear lo que abrió la puerta, entró a mi casa y prácticamente me aventó al sillón, aprovechando la oscuridad más intensa entreabrí los ojos, él estaba ahí mirándome, salió de la casa y cerró la puerta, inmediatamente corrí a la ventana, cuando salió del edificio volteó, no creo que me haya visto, siguió su camino y yo seguí tocando mi concha y lamiendo de ella los restos de aquella noche de pasión.

Atrapada en el concierto (parte 1).
   Por  wm

Casi por casualidad, mi novio y yo habíamos acudido a un concierto de rock, nos habían regalado las entradas a través de un amigo. El caso es que allí nos presentamos los dos sin ser muy seguidores de ese tipo de música.
El concierto se celebraba en un pabellón de baloncesto, no muy grande por cierto, pero nos quedamos muy sorprendidos cuando al llegar a las puertas había una fila enorme de gente esperando para entrar, desde luego había más expectación de la cabría esperar...
Tanto Cesar (mi novio) como yo, no habíamos acertado en los pronósticos del tipo de música y mucho menos con el tipo de gente que allí se congregaba, casi todos chicos más jóvenes que nosotros y muy distintos a nosotros en todos los sentidos, amantes de las motos, el rock, las litronas, alguna pastilla y seguro que bastante más violentos de lo que podíamos imaginar.
Nada más llegar a la cola uno de ellos hizo un comentario sobre mí
- Mira que rubita ¿está buena eh?
Me agarré fuertemente del brazo de Cesar, sabía que se podía irritar por eso, pero muchas veces he intentado convencerle de que no se metiera en un lío por culpa de un simple comentario sobre mí, pero lejos de hacerme caso, se enfrentó a aquel chico que no debía tener más de 17 años.
- ¿que te pasa a ti gilipollas? -le dijo en tono amenazante muy propio de su chulería.
El chaval y los que estaban alrededor se rieron. Parecía inevitable que aquello acabase en bronca y volviendo a tomar a Cesar por el brazo tiré de él hacia dentro del pabellón intentando poner fin a lo que se avecinaba. Aún podían oírse las risas de aquellos chavales cuando desaparecíamos entre la gente, afortunadamente no pasó nada más.
Yo le dije a Cesar que no hiciera tonterías, que sabía lo hombre que era y que no tenía que demostrármelo, que enfrentarse a esa gente traería problemas para él y nada más, así que sería mejor divertirnos y disfrutar del concierto.
Al final pudimos entrar en el abarrotado pabellón en el que no cabía ni un alma más, estábamos tan apretados que podía olerse la humanidad y el calor se cortaba con cuchillo.
Desde luego no encajábamos para nada en ese tumulto y yo ni siquiera iba vestida acorde a las circunstancias ya que llevaba un vestido blanco corto en vez de haberme puesto unos vaqueros mucho más apropiados para ese tipo de eventos.
Total que el concierto comenzó entre ensordecedores gritos del líder del primer grupo que saltó al escenario para goce de todos los jóvenes que allí se congregaban y que vitoreaban y saltaban al ritmo de la batería.
No paraba de entrar más y más gente en aquel abarrotado local y cada vez estábamos más apretujados, podía notar como a mis espaldas alguno se apretaba a mí más de la cuenta aprovechando la situación, pero lejos de decirle nada a Cesar intenté concentrarme en el concierto y disfrutar dentro de lo posible.
El calor era sofocante y apenas se podía respirar entre el gentío. Para colmo los chavales que estaban detrás nuestro se quitaron las camisas y cuando volví mi cabeza estaba rodeada de torsos desnudos y sudorosos. El grupo, formado por seis o siete chicos me miraban y se reían por mi cara de susto. El más cercano a mi me sonrió y me ofreció dar un trago a su botella de cerveza que con una forzada sonrisa rechacé. Cesar estaba a mi lado y no me soltaba la mano pero era ajeno a lo que pasaba a mi alrededor.
Cada vez me adaptaba mejor a la ensordecedora música cuando uno de los chicos del grupo me dijo al oído:
- Oye tienes un polvazo...
Yo me hice la desentendida, no quería problemas, sabía lo celoso que se pondría Cesar y no le contesté. Pero él insistió:
- Digo que estás muy buena...
Volví a hacerme la sorda y dejar pasar aquellos comentarios como si no fueran conmigo. Pero como aquel chico no tenía bastante colocó una de sus manos en mi culo y empezó a sobármelo descaradamente, di un bote y Cesar me preguntó:
- ¿Que pasa?
- Nada, nada....
En buena hora nos metimos en aquel lugar, pero ¿cómo no nos habíamos marchado cuando llegamos a la puerta?
La mano del chaval volvió al ataque, me puse de costado y le dije con cara seria que se parase si no quería problemas.... Aquello pareció divertirle aún más y se lo comentaba a sus amigos que reían a carcajadas...
Volvió a comentarme al oído:
- Te voy a follar bonita, te la voy a meter hasta el fondo....
Me volví, puse mi cara lo más seria que pude y le contesté:
- Párate ya, si no quieres que se lo diga a mi novio... ¿vale?
A todo esto Cesar seguía de mi mano pero sin percatarse de nada, seguía mirando tranquilamente el concierto.
- Díselo a tu novio, así aprenderá como se folla a una rubia como tú. - insistió mi acosador.
Volví mi mirada hacia delante, más asustada que otra cosa, ya que imaginaba que como Cesar se diera cuenta de todo, aquello podía terminar en algo muy desagradable para nosotros, pues los chicos eran seis o siete...
- Oye ¿el culito lo tienes virgen?
Otra vez hice oídos sordos....
- Me gustaría metértela por ese culito y que vieras como entra una polla de verdad....
Sus palabras cada vez más fuertes estaban empezando a ponerme cachonda de verdad, yo quería concentrarme en el concierto y olvidarme todo, pero el chico continuaba una y otra vez, para colmo su mano volvía a sobarme el culo pero esta vez apretujando mis posaderas con toda la cara del mundo, le daba igual todo, seguramente de lo medio borracho que andaba ya. Yo no entendía muy bien que pasaba dentro de mi cuerpo, pero lejos de rechazar a aquel extraño, sentía cierta sensación de gusto por sus palabras, por su atrevimiento, por sus caricias....
- Muñeca, debes tener el coño bien mojadito ¿a qué sí?
Cesar me miraba de vez en cuando y me sonreía, ajeno totalmente a la situación, ¡ si tu supieras ! - pensaba yo...
El chico se apretujó contra mi cuerpo y podía notar su abultado paquete contra mi culo, sus manos fueron subiendo de mi culo por mi cintura para llegar a mis pechos que comenzó a acariciar por los costados, para luego tocarme las tetas a placer, primero suavemente y luego con más fuerza hasta pellizcarme los pezones por encima de la tela del vestido. Como yo no llevaba sujetador el contacto de sus manos contra mis tetas era delicioso para él y también, aunque me pesara, era delicioso para mí..
Intenté por todos los medios separarme de él:
- Párate ya, cabrón.. - le corté quitándole las manos de encima bruscamente.
Entre todo el lío Cesar al fin se dio cuenta que algo sucedía:
- ¿Que pasa?
- No, nada, que me han empujado... - contesté quitando importancia al asunto para evitar males mayores.
Cesar se volvió hacia los chicos:
- Oye tener cuidado, no molestéis ¿eh?
El chico que estaba detrás de mi se envalentonó y también se encaró con mi novio.
- ¿Que dices mamón de mierda? ¿quieres ver como te pego dos hostias?
Agarré fuertemente la mano de Cesar, porque sabía que iba a empezar un follón que se iba a descontrolar.
A ver, venga, empieza ¿a que esperas? - se ponía todo gallito Cesar.
- Déjalo cariño, por favor... solo me han empujado, sigamos viendo el concierto, no les hagas caso, por favor no te metas en líos. - me interpuse entre él y los chicos porque sabía que saldría mal parado, si es que siempre se lo digo que tiene la boca muy grande y luego no es consciente del peligro que corre.
Las aguas se calmaron, al menos momentáneamente, ya que el tipo volvió al ataque volviendo a susurrarme cosas al oído.
- Lo que le pasa a tu novio es que no se le pina, por eso te tiene desatendida, lo que tu necesitas es un buen rabo.... tenías que ver que pedazo de polla tengo yo para darte...
Yo tragaba saliva y esta vez ya no me volví para evitar que la cosa acabase en pelea. Yo ya no sabía que hacer, si se lo decía a Cesar se podía armar un buen follón, si me callaba estaba a expensas de lo que me hiciera a aquel tipo... Era mejor no hacerles caso, así depondrían su actitud, pero.... ¡qué equivocada estaba!
Otra vez mis tetas fueron rodeadas por sus potentes brazos, mientras seguía susurrándome al oído.
- Verás que polvo te voy a echar, vas a ver las estrellas, bomboncito....
Me volví hacia Cesar y le pedí que nos fuéramos de allí.

Ahora no cariño - me contestó - va a salir un grupo muy bueno y cuando acabe nos vamos ¿vale?
Estaba metida en un buen lío del que seguro no podría salir bien parada, hice de nuevo oídos sordos a todo lo que me decía aquel chico pero él insistía una y otra vez.
- Me gustas mucho rubita, tengo el rabo como una piedra, verás que polvo te voy a echar...
Entre sus frases y sus sobeteos a mis tetas, que cuando me las acarician como él lo estaba haciendo, toco fondo, ya no podía evitar sentirme cachonda y como mis pezones se ponían cada vez más duros.
- Vaya tetas que tienes nena, casi no me caben en la mano, duras, redondas, como a mí me gustan...mmmmmm, vaya pezones más duros....
Cerré los ojos, pues el gusto me iba en aumento, los latidos de mi corazón se aceleraban y mi chochito empezaba a humedecerse, no podía evitarlo, quería que todo aquello acabase pero por otro lado deseaba que no tuviera fin.
Tan abarrotado estaba aquel pabellón, que aunque Cesar mirase de vez en cuando, estabamos muy pegados y no podía ver nada de lo que sucedía. De vez en cuando yo le apretaba la mano ya que no podía tenerme casi en pie debido a las caricias que me estaba proporcionando aquel extraño.
Las manos de aquel tipo volvieron a mi culo y siguieron con su labor de sobar y sobar sin cortarse un pelo, pero más allá llegó su atrevimiento cuando una de sus manos se introdujo por debajo de mi vestido y comenzó a acariciar la parte interna de mis muslos. Se me escapó un suspiro...
- Mmmmm, que muslos tienes, suaves, como terciopelo.... verás que bien lo vamos a pasar... - volvió a susurrarme el muchacho.
De pronto noté como hurgaba en mis braguitas, desde luego que se proponía quitármelas el muy cabrón, yo intentaba moverme para separarme de él, pero lo hacía con movimientos no muy descarados para que Cesar no se percatara de nada, si en algún momento les pillaba, la cosa acabaría en pelea.
- Déjame quedarme con tus bragas bonita, al menos tendré un recuerdo tuyo ¿no? - me decía el tipo mientras seguía intentando bajármelas.
Yo me resistía y me sostenía mis braguitas por encima del vestido con la mano que tenía libre, pues la otra estaba de la mano de mi chico.
- Para ya, por favor... - suplicaba yo y poniéndole cara de pena.
El tío seguía en su intento cada vez con más voluntad, metió sus dedos en mis caderas bajo mi vestido y tiraba de mis bragas hacia abajo mientras todos sus amigos parecían divertirse y se reían sin parar... La situación les debía parecer muy cómica, pero yo estaba asustada, aunque al mismo tiempo esa situación me provocaba un gusto tremendo, me odiaba a mi misma porque el placer me invadiese, pero era inevitable, ¡estaba atrapada!
En el tira y afloja de bajarme las bragas, el tío lo hizo por ultima vez de un tirón que en el forcejeo llegó a rasgar parte de la tela de la prenda, eso pareció gustarle, así que en vista de que bajarlas le resultaba difícil, lo que intentaba ahora era arrancármelas, tiraba una y otra vez hacia él y mis braguitas iban rajándose cada vez más, las costuras iban cediendo y las braguitas se pegaban a mi piel, al mismo tiempo la tela se metía en mi coñito y eso me proporcionaba más gusto todavía, siguió tirando y tirando, hasta que las rasgó por completo llegando a hacerme daño, quedando prácticamente en una tira pegada a uno de mis muslos, pero el chico dio un último tirón y al fin me las arrancó de cuajo, haciéndome tambalear hasta llegar a empujar al que tenía delante.
Cesar volvió a percatarse de algo, pero no entendía muy bien de que iba todo aquello:
- ¿Que te pasa? - volvió a preguntarme...
- Nada, nada, que he tropezado.- contesté azarosamente.
Aquel tipo había conseguido arrancarme las bragas y ahora se las iban pasando entre todos y olisqueándolas como gatos en celo....

Atrapada en el concierto (parte 2).
   Por  wm
Yo sentía como el aire fresquito se colaba por debajo de mi vestido, que era la única prenda que llevaba sobre mi piel.
De nuevo aquel muchacho introdujo sus manos bajo mi vestido subiendo por la parte exterior de mis muslos.
- Mmmmmm, qué caderitas, que culo tan suave....
Yo cerraba los ojos y aquella sensación me tenía confundida, parecía todo un sueño, pero era real, demasiado real como para poderlo evitar.
Cesar, por favor, vámonos - le supliqué de nuevo a mi novio.
Espera un poco, media hora y nos vamos ¿vale?
Es que tengo mucho calor....
No me hacía caso, estaba destinada a caer en las manos de aquellos desconocidos sin desearlo ¿o realmente lo deseaba?
- ¿Tienes calor preciosa? - me decía el tío - Yo voy a apagar ese fuego, verás...
Esta vez sus manos se metieron por la cara interna de mis muslos y comenzó a subir su mano, notaba su calor y su sudorosa mano ascendiendo centímetro a centímetro en mi piel. De pronto noté como uno de sus dedos llegó a mi sexo. Se detuvo, acarició mis ingles lentamente, hasta que su dedo acarició mi húmeda rajita pudiendo captar mi calor. Volvió a mi oído y me dió un pequeño mordisco en el lóbulo de la oreja mientras me susurraba:
- Vaya.... estas caliente, bien caliente y mojada, verás que bien te entra mi dedo....
Se volvió a sus amigos:
- Esta zorrita esta que se funde....
Su dedo siguió jugando con mis ingles, con mis pelitos y de pronto se introdujo en mi vagina sin apenas dificultad, debía ser su dedo corazón, muy largo por cierto.
Fue inevitable que yo soltara un nuevo suspiro y un gemido casi inaudible.
El vestido se me pegaba por el sudor y con su mano libre seguía palpando mi culo, mi cintura y a continuación volver a restregar sus dedazos entre mis tetas. Yo miraba de reojo a Cesar pero no se daba cuenta de nada, pobrecillo... me estaban metiendo mano de lo lindo y él mirando al tendido como si nada.
El habilidoso dedo de aquel desconocido se introducía una y otra vez en mi coñito, proporcionándome un gusto tremendo.
- Vaya coñito tan estrecho, que rico, que rico... -me repetía una y otra vez al oído.
El tío dejó de tocarme de repente, por un momento creía que todo había terminado, pero no era así, estaba hablando con sus amigos y preparando alguna otra estratagema. Efectivamente, hizo colocar a sus amigos tapando a Cesar para asegurarse de que no veía nada, además como la gente bailaba y saltaba, tropezábamos una y otra vez y aquello parecía formar parte del tumulto de gente.
El chaval volvió al ataque pero esta vez no era su mano la que estaba entre mis muslos, era su aliento el que notaba en mi culo, al principio cerré las piernas, pensaba que aquello había ido demasiado lejos y quería detenerlo, al menos en parte, ya que cuando su lengua rozó mis glúteos creí morirme, pero más aún cuando con sus manos separaba mi culo y esa misma lengua exploraba mi agujerito posterior, entonces si que había perdido totalmente los papeles, estaba totalmente entregada. En un abrir y cerrar de ojos aquel chico estaba bajo mis piernas chupándome lo más intimo de mi cuerpo, iba del culo a mi coño una y otra vez, cuando su lengua rozó mi clítoris, un pequeño grito se escapó de mi garganta, afortunadamente parecía sordo, pues en el griterío de la gente apenas nadie lo oyó y mucho menos Cesar que seguía agarrado de mi mano y moviendose al ritmo de la música.
Otra vez aquella maravillosa lengua exploraba mi conejito, instintivamente yo abría más mis piernas y la desconocida lengua continuaba jugando con mi clitoris hasta que inevitablemente me vino un orgasmo intenso y maravilloso. Tuve que apoyarme en el de delante que tampoco se enteraba de nada.
El tipo salió de debajo de mi falda y volvió a chuparme en la oreja al tiempo que me decía.
- Mmmmm, que coño más delicioso tienes.... ¿Que tal ? Lo has pasado genial ¿no?, ahora verás que tengo una polla como una piedra, no como la de tu novio.
Levantó la parte de atras de mi vestido y noté como algo duro y húmedo se metía entre mis muslos, sin duda que el aparato era descomunal. Bajé mi mano libre y le agarré de la punta con mis dedos, comencé a jugar con esa maravilla de polla y la restregaba una y otra vez contra mi sexo. Nuestros jugos se mezclaban y él no dejaba de chuparme y morderme en el cuello. ¿Qué me estaba pasando? ¿Por qué había llegado hasta allí..? No podía parar, estaba como una moto.... Estaba cachondísima y deseosa de que aquel potente miembro se introdujera dentro de mi, comencé a masturbarle con mi mano por debajo de mis piernas, notaba como su capullo sobresalía de mis dedos, él hacía movimientos hacia atrás y hacia delante para favorecer la maniobra.
Yo no aguantaba más y él parecía que tampoco.
- Quiero metértela, quiero follarte, vas a ver como entra un hierro candente en ese agujerito....
La posición casi no lo permitía, ya que los dos estábamos de pie y yo tampoco podía inclinarme mucho hacia delante pues ni había espacio y podía resultar sospechoso para Cesar, en cambio deseaba con todas mis fuerzas que me follaran, lo necesitaba....
Seguimos jugando, yo con mis dedos acariciaba su glande y los pliegues de la piel de su impresionante polla, él me mordía en el cuello y apretaba su pelvis contra mi culo, el contacto de su piel contra la mía era impresionante. Nuestras respiraciones iban en aumento y nuestro gusto también.
El tío volvió a susurrarme.
- Te la tengo que meter, te tengo que follar, aunque sea lo último que haga en mi vida...
Eso me encendía aún más y se me ocurrió la brillante idea de decirle a Cesar:
- Cariño, tengo que ir al lavabo, no me aguanto...
- ¿Ahora?, pero si no vas a poder llegar, esto está a tope - me contestó.
- Es que no me aguanto...
- Vale, te acompaño.
- No, no, ya voy yo sola, sigue viendo el concierto, así iré corriendo, no te preocupes.
- ¿Sola?
- Si, si, no te preocupes...
Asi fue como me pude librar por un momento de él, estaba fuera de mis cabales, me estaba comportando como una chiquilla pero no me importaba nada ni nadie, quería sentir aquella polla dentro de mí, así que me di la vuelta, tomé de la mano a aquel tío que me había puesto tan caliente y salimos corriendo entre el gentío hacia los baños. Sus amigos nos acompañaron, pues no querían perdérselo.
Nos costó lo suyo abrirnos camino entre tanta gente, pero al fin lo conseguimos, yo estaba como una moto y no me importaban nada los golpes y roces que nos dábamos al pasar entre tanta gente. Al fin llegamos a los servicios, los de las chicas estaban completos y había fila, entramos en el servicio de los hombres y tan solo había dos chicos. Mi acompañante les dijo algo que les hizo salir de allí sin rechistar, y sus amigos hicieron guardia en la puerta para que nadie nos molestase. Allí mismo en el centro de aquel maloliente lugar comenzó a meterme mano por todos lados, esta vez sin ningún impedimento y yo naturalmente me dejé hacer. Nos besamos como dos condenados, jugando con nuestras bocas y nuestras lenguas, su mano se metía bajo mi vestido y acariciaba los pelitos de mi pubis, luego su dedo jugaba con mis labios vaginales...
- Fóllame, fóllame. - le rogué.
Abrimos la puerta de uno de los urinarios y a pesar de estar mugriento no me importó lo más mínimo, estaba tan deseosa de ser poseída por aquel extraño que no me importaba nada. El tío se bajó los pantalones hasta los tobillos quedando desnudo frente a mi, me encantó ver su torso desnudo y sudoroso, su polla completamente en erección y una cara de vicio fuera de lo normal. Empezó a desabotonarme el vestido, lo hacía con tanta rudeza que me arrancó dos botones, tuve que terminar yo de quitármelo para evitar salir medio desnuda de allí. Lentamente me solté todos los botones de mi pequeño vestido hasta quedarme completamente desnuda frente a aquel desconocido y sus cinco amigos que estaban a las puertas de ese pequeño recinto para no perderse detalle.
- Ostras tía, que buena estas.... que pedazo de cuerpo.... - repetían todos.
El tipo se quedó mirándome de arriba abajo, admirando mi desnudez. Su polla apuntaba al techo y yo la deseaba tener dentro de mi cuanto antes. Le entregué el vestido a uno de sus amigos y me agaché frente a su polla, comencé a jugar con ella, la tomé por su base con mi mano y con mi lengua subía y bajaba por su parte externa, él cerraba los ojos y yo le sonreía....
- Como me pones pedazo de puta....
Sus palabras podían sonar de lo más groseras en otro momento, pero a mí me encantaba oírlas, realmente me sentía como una puta y en ese momento lo era...
Seguí jugando una y otra vez con su erguida polla hasta que me suplicó que me la metiera en la boca, no le hice sufrir mucho más y empecé a hacerle una mamada monumental, aquel enorme instrumento desaparecía dentro de mi boca hasta llegar a mi garganta y mi cabeza subía y bajaba una y otra vez...., de vez en cuando me la sacaba de la boca para observarle y dedicarle una maliciosa sonrisa.
- Sigue zorra, sigue... que te gusta comértela... que bien lo haces....
Seguí un buen rato dale que te pego comiéndome aquel enorme falo, recreándome con él, hasta que el tío se sentó sobre la taza del water y me dijo:
- Ahora súbete aquí muñeca que vas a ver lo que es tener una polla bien adentro.
Obedecí como una niña buena, me incorporé, me di la vuelta dándole la espalda y abriendo mis piernas todo lo que pude al tiempo que me agarraba a las paredes de ese habitáculo, me senté sobre aquel excitado muchacho, agarré la punta de su miembro con mis dedos y lo orienté hacia mi coñito, primero lo pasé de arriba abajo por mis labios vaginales y mi cuerpo se estremecía por esa sensación de gusto que no podía detener, de un golpe me senté sobre él sintiendo como se metía centímetro a centímetro dentro de mi. El gusto era increíble...
- Ahhhhh, Dios, que gusto..... - gemía yo.
Empecé a cabalgar sobre aquel poderoso miembro viéndolo desaparecer dentro de mi chochito, parecía increíble que aquello entrase con tanta facilidad, pero yo estaba tan cachonda y tan mojada que me entraba de todo.... El chico me apretujaba las tetas mientras su pelvis se movía hacia atrás para luego apretar e intentar atravesarme con su caliente daga. Nuestros cuerpos sudaban, nuestras lenguas se enredaban y nuestros cuerpos se fundían en un magnífico polvo.
- Toma, toma, toma... - repetía una y otra vez mientras me penetraba.
Los músculos de mi vagina se apretaban contra su poderoso miembro y mis manos se aferraban a las paredes, sus amigos nos jaleaban sin parar y se masturbaban delante de mí, la vista era espectacular, ver a cinco tíos delante haciéndose una paja era maravilloso.
El tío me seguía follando con gran maestría, todo su cuerpo se arqueaba, se echaba hacia atrás para volver a clavármela bruscamente...
- Si, si, fóllame, fóllame... -gritaba yo.
El espectáculo debía ser increíble y los chicos no se limitaban únicamente a masturbarse, pues comenzaron a acariciar mis muslos, mis tetas, mi coño... Yo cerraba los ojos e intentaba sentir todas esas caricias que me maravillaban. No pude aguantar más y dando fuertes resoplidos tuve un orgasmo en medio de jadeos y gemidos.
En pocos segundos estaba rodeada por los seis chicos, uno me estaba follando y de qué manera, otro me chupaba las tetas, otro los muslos, alguno hasta mis pies... que gozada, que maravilla...
- Uff, ufff... Guaauuuu... - resoplaba el que tenía debajo y que me estaba penetrando hasta las entrañas.
El muchacho seguía en su empeño de destrozarme y vaya si lo hacía bien, sus músculos se tensaban y sus dientes mordían mi cuello, yo miraba hacia abajo para ver desaparecer su preciosa polla dentro de mi coñito insaciable.
De pronto frenó en seco, dio una última embestida dentro de mi y se corrió abundantemente dentro de mí mientras repetía una y otra vez:
- Que polvo, que polvo, Dios, que bien follas.....
Giré mi cabeza y seguí besándole mientras él permanecía inmóvil y sintiendo los últimos coletazos de una larga corrida dentro de mi coño. Yo no quería que acabase tan pronto, necesitaba más y más y más, estaba tan caliente que no tenía suficiente con ese polvo.
El tipo me agarró por las axilas y nos separamos al tiempo que les decía a sus amigos:
- Joder como folla esta tía, ir pasando por taquilla que os va a destrozar...
Ni cortos ni perezosos fueron sentándose uno por uno sobre la taza del water y yo sobre cada uno de ellos para sentir sus grandiosas y juguetonas pollas juveniles.
El primero, el segundo, el tercero, el cuarto y el quinto fueron pasando por la piedra y con cada uno de ellos yo gozaba más y más, me hicieron correrme varias veces, en unos polvos de los más salvajes. Mientras uno me follaba los otros me acariciaban, me mordían, me besaban, me chupaban por todos lados...
Mi primer acosador y lider del grupo jaleaba a sus amigos:
- Follarla bien, darle caña, que está necesitada....
Ellos se animaban más y más y al mismo tiempo yo estaba en la gloria, nunca me habían hecho gozar de esa manera.
- No pares, no pares, que esa puta no tiene bastante... - repetía el líder al amigo que yo tenía debajo.
Así terminaron todos bastante agotados, incluida yo, porque a pesar de tener todos los músculos agarrotados y mi sexo más que irritado, quería más y más, follar a lo salvaje como nunca había hecho. En vista de que mis pensamientos parecían ser leídos por mi primer amante, alcanzó a decirme:
- Verás bonita, ahora te voy a meter este pollón por el culo y vas a ver las estrellas...
Me asusté, francamente, ya que apenas lo había intentado una vez con mi novio y no fue muy gratificante, pero por otro lado quería pasar por ese nuevo reto y ser sodomizada era lo que más deseaba en ese momento, pobre de mí, me había convertido en una muñeca, en un títere de todos aquellos chavales.
Me hizo tumbarme boca abajo sobre la taza del water y apoyar mis manos contra la pared, escupió sobre sus dedos y me restregó la saliva por mi estrecho culito, primero un dedo, luego dos y hasta tres, lo que hizo que mi agujerito se dilatara rápidamente.
A continuación colocó su glande entre mis posaderas y empezó a forzar la entrada suavemente, hasta que la cabeza de su enorme miembro entró por completo. Yo chillaba, el dolor era punzante, pero poco a poco mi esfínter se iba relajando, para convertir ese dolor en un gusto que iba en aumento. Él continuó metiendo solo la punta mientras me agarraba por las caderas. Después seguía apretando para que centímetro a centímetro se fuera colando. Mis gritos debían ser ensordecedores, aunque dudo que nadie, aparte de los que estábamos allí, pudiera oírlo pues la música del concierto tapaba cualquier otro ruido.
- Bien bonita, ahora vas a ver como te entra toda en ese precioso culo.... - me dijo.
Me agarró fuertemente del pelo, tiró hacia él y de un golpe me acabó de meter todo su aparato en mi dolorido culito. Creo que perdí la noción del tiempo, no sé si incluso llegué a perder el conocimiento, pero de pronto todos mis dolores y escozores desaparecieron para experimentar un gusto que desconocía. Mi espalda se arqueaba y mis caderas se movían al compás para recibir esa daga detrás de mí. De verdad que estaba viendo las estrellas y yo le repetía:
- Sigue cabrón, sigue.... párteme el culo....
Él seguía mis instrucciones y no dejaba de bombear mientras tiraba de mi pelo. Mi vello se ponía de punta y un escalofrío recorría todo mi cuerpo, llegué a no sentir mis dedos, mi cara ardía, era una sensación extraña, pero notaba como se acercaba un orgasmo diferente, empecé a gemir fuertemente, cada vez más fuerte, hasta llegar a gritar, a decir cosas sin sentido, a insultar a todos los que me rodeaban y ese orgasmo me invadió desde la cabeza a los pies... fue increíble. El tipo se corrió dentro de mí casi al mismo tiempo que yo, hasta que sus piernas no le sostuvieron y cayó sobre mi sudorosa espalda.
Sus amigos para no ser menos quisieron probar de aquel manjar y uno por uno me terminaron de destrozar el culo con sus largas, cortas, gruesas y estrechas pollas.
Me dejaron tirada allí en medio de aquel maloliente lugar, sin ni siquiera despedirse de mi, tan solo riéndose y jactándose de haberse tirado a una tía con toda la facilidad del mundo.
Mi cabeza daba vueltas, me sentía muy mal, sudorosa, sucia por dentro y por fuera, completamente desnuda sobre aquel asqueroso wáter después de haber sido follada y sodomizada con ganas por seis chavales, sin haberlo buscado, sin ser premeditado, pero comprendí que había caído en la trampa del placer, sin apenas darme cuenta y por una parte sentía remordimientos, pero por otra recordaba el gusto que había soportado y había merecido la pena, al menos como una experiencia que no voy a olvidar y creo que nunca más podré repetir....
Me puse mi vestido sobre mi desnudo y sucio cuerpo y cuando volví en busca de Cesar, éste ya no estaba, supongo que después de haber tardado más de una hora, estuvo buscándome por los servicios de chicas, pero entre el gentío no podíamos encontrarnos ni yo a él ni el a mi.
Salí a la calle y fui andando con la vista ida, perdida, desorientada, era como si hubiera vivido un terremoto. Hasta que no llegué a casa y me metí en la bañera no me di cuenta de lo que había sucedido realmente....
Lydia.
Una noche de antro.
   Por  wm

Hola, es mi primer publicacion en este espacio y me gustaria compartirles algo de lo que he hecho en este corto tiempo que llevo de conocer la maravilla que es el sexo
primero pues mi iniciacion en el sexo fue algo inesperado, pero desde ese dia no he querido parar.

hoy les quiero platicar lo que me paso una noche de antro primero voy a comenzar por describirme...
soy una chica si bien no alta tampoco bajita, con mi 1.70 m, soy de tez blanca y de pelo castaño, piernas largas y torneadas y mis senos son mas bien pequeños pero firmes, cadera ancha y mi trasero que fue la mejor herencia de mi madre es paradito y redondo.

Ese dia mis amigas y yo habiamos decidido ir a un antro famoso de la ciudad... nuestra sorpresa fue que era noche de playeras mojadas y que buscaban participantes. Yo me aparté de el concurso puesto que como ya pudieron leer mis pechos no es algo de lo que me enorgullezca, asi que decidí dedicarme a disfrutar el ambiente. Una de mis amigas decidió entrar al concurso diciendonos que cuidaramos su ropa ya que ella decia que luego de lo mojado de la camiseta le iba a dar algo de frio y que no queria engriparse. Luego de unas cervezas mi amiga quedó con un galán que estaba ahi en el antro y se fue con él, dejandonos a nosotras en su lugar. Pensar lo que ese muchacho le iba a hacer a mi amiga comenzo a calentarme por lo cual decidí entrar al concurso en lugar de ella. Cuando me llamaron para pasar al escenario yo ya estaba algo tomada por lo cual nunca me percaté de que no llevaba la playera del concurso, entonces rapido me quite mis prendas superiores y tomé una playera blanca que estaba en el "camerino" cuando iba saliendo me di cuenta de que las otras chicas estaban usando brassiere y yo me habia quitado todo. En fin. Llegó mi turno y luego de ver a los hombres gritando cada vez que una de las muchachas salia me calentaba mas y es que hay algo dentro de mi que no me permite controlarme, una vez que el deseo surge, no hay forma alguna de pararlo. Ya a mil pasé al frente, llevaba los pezones duros por mi excitacion lo que hizo que todos los hombres gritaran al unísono exclamando por el agua en la playera. Obvio es que una vez que la playera quedo empapada se marcaban mis pezones y en si todo mi pecho, vi a mis amigas apenadas pero riendose y vi tambien las miradas de los hombres hacia mí lo que hizo que tomara una decision algo tonta ahora que lo pienso. tome la playera y la rasgué dejando a piel viva mis senos y recibiendo cada vez mas agua que al principio estaba tibia pero después ya era agua fría. Me di vuelta y me agache un poco para que todos vieran mi trasero enmarcado por mi pantalon ajustado, desabotone un poco el pantalon y deje ver el triangulo de mi tanga haciendo que me vitorearan aun mas fuerte. Decidí bajarme del escenario y cuando regresé por mis cosas ya no estaban. tome la toalla y me envolví en ella, pero no tenía como comunicarme con mis amigas, ya que al robarse mi bolso se robaron mi ropa y mi celular. Gané el concurso y cuando me giré para ver hacia donde estaban mis amigas me di cuenta de que se habían ido. Para no hacer mas largo el relato, tuve que salir envuelta en la toalla, sin bolso, ni cartera ni celular y tratar de tomar un taxi. Al fin conseguí uno, pero para mi mala suerte el taxista era un señor no muy viejo y se percató de que no llevaba nada puesto bajo la toalla, y así iniciamos una conversacion bastante incomoda.

El: Buenas noches señorita, a donde la llevo?
Yo: A la colonia X señor
El: No se le hace que esta haciendo frio para estar con tan poca ropa?
Yo: Me acaban de robar mis cosas, es por eso que no traigo nada
El: Pero tambien la desnudaron?
Yo: Este... no pero...
El: Y entonces como acabo asi?
No me quedo otra opción mas que contarle lo que había pasado, entonces me sentí aun peor, ahi estaba yo, desnuda, platicandole a un extraño mis locuras y a parte de todo incomunicada.
El: Ahh, entonces le gusta mostrarse?
Yo: No bueno, el calor de las copas
El: Y si le robaron... supongo yo que no tiene como pagar verdad?
Yo: Pero en mi casa tengo dinero, ese no es problema
El: Y como va a entrar? acaso trae las llaves
Eso me callo como balde de agua helada, era cierto, no podía explicarles a mis padres lo que había pasado, como llegaba desnuda a la casa.
Yo: Bueno y a todo esto... A que viene esa pregunta?
El: Pues que el transporte no es gratis
Yo: Mire, se a donde va todo esto. Que quiere?
El: Yo pensé que si a usted le gusta mostrarse, no debería haber problema alguno en que yo también observara lo que los chicos allá adentro pudieron ver
La verdad esas palabras encendieron mi cuerpo y ya no pude controlarme
Yo: detenga el carro entonces
El: no me digas que te quieres bajar
Yo: no para nada, es solo que si de verdad quiere ver, pues que sea tranquilamente. No?
El: ok
Detuvo el carro y yo me pase al asiento delantero, ya estando ahi retire la toalla dejando mis senos una vez mas al descubierto
El: Ahh que precioso... esos muchachos son afortunados
Yo: Usted cree?
El: estoy seguro de eso
diciendo esto puso de nuevo en marcha el coche, y yo pensaba en ponerme la toalla nuevamente, pero algo dentro de mí me decia que ya no era necesaria.
El: Y Como te llamas?
Yo: Elma
El: Ahh mucho gusto elma, yo me llamo Pedro...
Yo: Mucho gusto tambien
Yo alcancé a ver que su pene ya se marcaba dentro de su pantalon, buscaba salir de esa prision de algodón, asi que sin previo aviso coloqué mi mano por sobre su pene y empecé a moverla
El: Sabes lo que estas haciendo muchacha?
Yo: acaso me veo dudosa?
El: De verdad?

yo ya no le respondi y solo atine a poner una de sus manos sobre mis pechos, el no la quitó de ahí y condujo hasta un hotel.
Apenas nos ibamos cerrando la puerta del garage de la habitacion cuando sin mas ni mas nos prendimos en un beso apasionado, yo seguía agarrando su pene por encima del pantalon y el masajeaba mis tetas de una forma magistral. Abrí la portezuela del coche e hice ademan de bajarme, solo sentí sus manos agarrando mi brazo sin dejarme salir del coche y ví como una de sus manos buscaba desesperadamente sacar su palo del zipper ya abierto, esto me provoco un inmenso placer y termine por abrir salvajemente su camisa, varios botones salieron volando y llevé mi mano hasta ese hirviente palo de carne que me llamaba, me hipnotizaba y dejaba brotar mis mas bajos instintos.

le dije que prefería que me empalara dentro del cuarto y asi, con su palo fuera del zipper y con su camisa desgarrada por los tirones que yo le había dado salio del carro, yo hice lo propio y al momento de que él pasaba enfrente del coche interrumpi su marcha con otro beso, agarré su palo con fuerza y comencé a masturbarlo. El gemía y me apretaba, metío sus manos por dentro de mi pantalon y acariciaba mis nalgas, era una sensacion que me estremecía el cuerpo, me levantó y nos metimos en la habitacion, el me comentó que no tenia condones, a lo cual yo respondí con un beso y aferrandome mas a su fuerte espalda, ya no me importaba, queria ser empalada, queria sentirlo dentro de mi, lo demás eran cosas triviales.

Llegamos a la cama y nos tiramos fuertemente, el acabo de sacar su camisa y yo ahora safaba su cinturon de la hebilla, su palo rozaba contra mi entrepierna y eso me causaba escalofrios, abri su pantalon para poder observar ese magnifico miembro en su plenitud. El sacó su pantalon y su boxer quedando totalmente desnudo, yo estaba retirando mi pantalon cuando el se encargo de romper mi tanga y hacerla a un lado, sin mas ni mas arremetió contra mi vagina ya muy humeda y su ritmo era frenetico, yo me sentia en la gloria, el entra y sale era de un experto, mis gemidos retumbaban en la habitacion y me hacian sentir aun mejor. de repente el dejo de moverse y saco su palo, me lo apunto a la boca y yo presurosa atine a mamarlo, no podia dejar de exprimir ese nectar delicioso que brotaba de su cabeza roja e hinchada. El parecía tener maestria a la hora de hacer el amor por que sabia el momento exacto para detenerse y no correrse. saco su pene de mi boca y esta vez tomo mis caderas y me ensartó por el mismo, apretaba mis caderas en un va y ven delicioso... queria mas y se lo gritaba, el aceleraba el ritmo y luego tranquilizaba todo dejandome al borde del orgasmo en mas de una ocasion. queria correrme, queria sentir el extasis, pero el sabia como hacerlo. una vez mas saco su miembro de mi pero se dedico a masajearme con sus dedos de tal forma que cuando comenzo la dilatacion del orgasmo que alcanzaba penetró mi ano. fue totalmente nuevo para mi. era algo inexplorado, lo que hizo que el orgasmo fuera aun mayor. el nunca detuvo su ritmo de penetracion. era constante, cuando me aviso que estaba por correrse le dije que lo queria en mi vagina. que no me importaba embarazarme si eso significaba poder volver a estar con el. Obediente saco su palo de mi ano y lo clavo en mi vagina justo a tiempo para descargar su leche dentro de mi. Nos quedamos besandonos y acariciandonos por espacio de una hora mas. Luego me llevó a mi casa y ahí paso otra cosa que luego les platicaré...

Su primera Orgia
   Por  wm

Hace muchos años y no se como, comence mi vida de puta. Tenia 18 años cuando un chavo, dos años mayor que yo,me ofrecio un billete de mil pesos si me bajaba los calzones y le dejaba tocar el culo. Pregunte que es lo que queria hacerme y me enseño una revista porno, donde hombres y mujeres desnudos,se divertian con sus cuerpos.

Cogi el billete, saque la tanga, saque el vestido y le mostre mis encantos. Despues de un rato besandome, acariciandome y viendo mi cuerpo desnudo,se saco el pantalon corto, el calzoncillo y fui yo quien mire, toque, bese y vi. Me dijo:"acuestate",lo hice y comenzo a intentar metermela, no lo consiguio. Fue mi primera experiencia sexual.

Repetimos varias veces,pero el,como macho que es, se lo dijo a los amigos y todos querian hacer lo mismo. Al final lo consiguieron, previo pago y por adelantado, no fuera ser. Mis primos,de edades parecidas a las mias, tambien quisieron e hicieron. Habian pasado seis meses,de la primera vez,cuando mi primo mayor 13 años, nos descubrio, a sus hermanos y a mi,desnudos. No dijo nada. Solo dijo vistanse, puede venir alguien y tendran problemas. Vestidos ya, me dijo que le gustaria, tenerme desnuda, haciendome cosas enseñandome a sacarle dinero a los demas, por desnudarme con ellos. Seras solo mia, como marido y mujer, y sere yo quien diga con quien, donde y cuando te desnudaras con otros. Yo eligire el sitio y sere el centinela que procurara que nadie te moleste cuando estes en los brazos de quien pague por poseer tu precioso cuerpo. Aparte,sere tambien, quien hara que te paguen tus clientes y si alguno te hace daño, yo lo mandare al hospital. Sere tu chulo. Acepte y de ser mi primo,paso a ser mi chulo y poco a poco,hasta el dia de hoy,15 años despues,mi AMO-DUEÑO-SEÑOR.

Soy una experta en todo tipo de sexo (zoofilia, sadomasoquismo, prostitucion, exhibicionismo, lesbianismo y orgias de todo tipo) y gano y he ganado mucho dinero con mi cuerpo desnudo. Soy prostituta de lujo. Un dia de verano, hacia muchisimo calor y llovia. Los tíos estaban en la ciudad y no sabiamos que hacer. Mi AMO,dijo a los demas chavos si les gustaria estar un rato desnudos disfrutando de mi cuerpo. Dijeron que si,como era logico. Nos fuimos a la casa de los abuelos, que estaban de viaje. Alli hay huerta y animales, como perro y cerdo,que pronto disfrutarian de mi cuerpo y de el de los demas.

Fuimos:el AMO,mi hermano, mis dos primos y cuando llegamos alli, nos estaba esperando la prima. Ella es dos años mayor que el AMO. Todos quedamos cortados,pues pensabamos pasarlo bien desnudos, pero la presencia de la prima nos corto. Entramos y el AMO dijo:"Tete,muestranos los calzones y sosten".Se saco toda la ropa y quedo con un minusculo bikini morado que llebaba por ropa interior. No lo podiamos creer. Ella con 19 añitos, tambien era puta. Era exclava del AMO desde los 18 añitos. Estaba mas que acostumbrada a dar cualquier tipo de placer a machos y hembras o todos juntos. Tete llevate a esta y ponle el uniforme. Preparados, primero tu y luego Ana(yo) sereis nuestro disfrute.

Nos fuimos,aseamos,meamos y regresamos. Ellos ya estaban en pelotas y muy empalmados. Tete me coloco al borde de la cama, por el cabezal y me dijo:"mira y aprende,luego es tu turno". Se coloco en el medio de la habitacion y girando como las agujas del reloj,con las manos en la nuca, les mostro todita la parte trasera. Se saco el tapatetas y giro hasta quedarles de frente. A los primos y hermano se le salian los ojos del sitio, viendo los dos preciosos melones de la Tete. Volvio a girar y saco el taparabo,mostrandoles el culo. Giro,y ya de frente, todita su delantera, quedo a la vista lasciva de los machitos. Se vino a la cama y se acosto con el culo al techo y en forma de X. Enseguida los tres comenzaron a sobarla por toda su trasera. El culo era lo mas preciado. Lo abrian y metian los dedos, mordisqueaban, lamian y besaban. Se dio la vuelta y siguiendo el turno hecho por el AMO, primero el primo K.K.,luego su hermano Kiko, despues el pequeño Nado y por ultimo el AMO Yeti, y durante unos veinte minutos cada uno y todos seguidos, sin descanso para ella,la disfrutaron enormemente. Mientras uno follaba,el que le correspondia luego,se ponia de rodillas encima de la cara de la Tete y esta le lamia,besaba y acariciaba el culo-huevos,para ponerlos a tono. El otro acariciaba el culo-huevos del que estaba follando que casi acostado en cima de ella no paraba de moverse y chuparle las tetas.

Mientras yo miraba y el AMO sacaba fotos o hacia pelicula de video, solo se oian los jadeos del follador y muy altos los de la Tete, que lo estaba pasando muy bien. Terminada la ronda, la Tete fue al water y comenzo mi exibicion de desnudarse. Volvio la Tete y me tumbe en la cama con el culo hacia arriba y comenzo a sobarme por detras. Me di la vuelta y desde la frente hasta los dedos gordos de los pies, se dio el gustazo de sobar el cuerpo de una niña grande. Luego fui yo quien la sobo a ella. Entendi por que los machos ponen el ojo del culo para que la lengua de la hembra les lama. Es una gozada el contacto de la lengua y el ojete. Ya puesta en situacion,comenzo la ronda de los machos fornicando con mi cuerpo. Se hizo lo mismo que con la Tete y bien lo pasaron. Mientras ellos se divertian,la Tete no dejaba de acariciar, besar y lamer culos y sobar los cuerpos de todos.

Al terminar,ellos, aun tenian ganas de juerga y el AMO,les ordeno darse por el culo siguiendo el mismo orden que habian mantenido con nosotras. Fue tremendo espectaculo el ver entrar las pollas en los anos y oirlos jadear. Esa fue mi primera experiencia como puta y lesbiana. Fue muy bonita y placentera. Yo hubiera querido que fueran otros los machos y hembras, pero era lo que habia. Todo quedo en familia. Hoy en dia soy puta de lujo y el cliente lo busca el AMO, y suele ser uno por semana. El AMO vive de lo que ganamos sus exclavos: tres machos y dos hembras. Tengo gran experiencia en todo tipo de sexo;guey-lesbianismo-orgias-zoofilia-exibicionismo-sadomasoquismo. Las fotos y pelicula sacadas ese dia y en cada sesion posterior,son para deleite del AMO y ,de paso, no dejarnos marchar de su lado bajo amenazas de exibirlas publicamente.

Vacaciones en Acapulco.
   Por  wm

La noche iniciaba, era la primera vez que salia de viaje a Acapulco con mis amigas, sin los padres, tenia 17 años y era la mas joven de todas; el plan era ir a bailar y ver qué podíamos levantar. Acordamos que si nos separábamos y al llegar al cuarto veíamos colgado el letrero de "no molestar" significaba que alguna de nosotras estaba con alguien y tendríamos que esperar a que terminaran para entrar. Mi plan era encontrar un hombre atractivo de buen cuerpo con el cual pasar la noche, mi cuerpo lo necesitaba. Yo había terminado con mi novio hacía 4 meses y desde aquel entonces lo único que había hecho era masturbarme 2 o 3veces en las noches sola en mi cama. Pero esa noche me desquitaría, así que me vestí muy sexy, con una minifalda tipo escocés roja, una blusa negra semitransparente, sin brasier y la ropa interior blanca más pequeña que tenía con encaje. A la hora de decidir adónde ir a bailar nunca nos pusimos de acuerdo, por lo que nos separamos, yo fui a una que tenia un ventanal enorme por el cual se veía la bahía de Acapulco de noche. Al inicio de la velada me sacaron a bailar un par de tipos sin platica, aburridos y bastante feos. Rápidamente les dije que estaba cansada para que me llevaran a la mesa, mientras transcurría la noche decidí que no bailaría con otro hombre feo por lo que me quede sentada un buen rato.

Como a la hora de estar sentada, casi me estaba durmiendo y ya pasaba por mi mente el hecho de terminar la noche sola y masturbándome de neuvo en el baño del cuarto o hasta en el del lobby del hotel porque de pronto la habitación estaría ocupada por alguna de mis amigas. El solo pensar que alguna de ellas estaría con un hombre musculoso y con un gran miembro teniendo una noche increíble, me comenzó a excitar; de pronto una voz me despertó: "quieres bailar?", era una rubia de ojos azules, muy buen cuerpo, grandes senos, caderas redondas y unas piernas grandiosas en un minivestido blanco muy pegado a su cuerpo, lo que la hacía ver espectacular. Al principio me desconcerté tanto que no pude contestar nada. "Perdona, te veo aburrida. quieres bailar?" ... Durante unos cuantos segundos lo pensé pero llegué a la conclusión de que era una buena idea. Los tipos del sitio me verían y ya no tendría que estar a la defensiva, además me quitaría de encima el estar pensando en mis amigas. "Sí, claro, por qué no?", dije. Bailamos durante un buen rato, ella era una gran bailarina y en algunas piezas de música dance bailamos increíble, ningún hombre me había llevado tan bien en un baile, asimismo ella me hacía comentarios de las personas que bailaban a nuestro alrededor que me hacían reir mucho.

Claro que para hacerlo se me pegaba mucho para decírmelos al oído, al principio no le puse importancia pero poco a poco el roce de sus senos me comenzó a excitar lo cual me espantó un poco. Cómo era posible que me estuviara excitando una mujer?... Sin embargo, después llegué a la conclusión de que era una mujer muy linda y que me diviertía mucho, entonces fuí dejando que cada vez se acercara más y opté por disfrutar el momento sin ningún prejuicio, al fin de la cabo yo acepté bailar con ella y podía irme cuando quisiera. Al rato, cuando la música se puso romántica y el lugar se oscureció, mi intención fue la de caminar hacia la mesa; pero ella me tomó de la cintura con una mano y con la otra cogió mi mano jalándome hacia ella suavemente. Mi única reacción fue poner mi mano en su hombro y a su lado, empezó a moverse con el ritmo de la música y sin pensarlo más yo la seguí en el baile. La balada fue juntándonos más, acercó mi mano a su pecho y yo me pegué más a ella; la punta de sus senos tocaban mi pecho y sus piernas rozaban las mías. En una reacción que todavía no entiendo por qué la hice, me acerqué para recargarme en su hombro, nuestros cuerpos se rozaban tanto que casi no podíamos movernos y era tan excitante que comencé a sentirme húmeda entre mis piernas. Al poco tiempo, ella me sugirió que fuéramos a retocarnos el maquillaje al baño y tras pasar por su cartera y la mía, nos dirijimos al baño. Cuando entramos habían 5 niñas más, para vernos al espejo ella tuvo que pararse detrás mio y como era un poco más alta, no tenía ningún problema.

Al fin quedamos solas en el baño, ella seguía atrás de mi, yo estaba empeñada en corregirme el delineador cuando comencé a sentir su cuerpo rozar el mio por la espalda, su mano empezó a acariciar mis piernas muy suavemente; yo quedé inmóvil, no sabía qué hacer, ella se acercó más por la parte de atrás, yo podía sentir sus senos tocar mi espalda. Con su otra mano acariciaba mis pequeños senos y mis pezones comenzaron a endurecerse, el asunto me excitaba mucho, la mano que tocaba mis piernas la comenzó a subir hasta meterla debajo de mi falda y aprovechando que mis calzones eran muy pequeños, pudo meterla entre mis piernas y acariciarme el clitoris. Quise voltearme y reclamarle, pero lo único que salió de mi boca fue un gemido por la forma en que tocaba mis senos y la entrepierna y antes de que pudiera pronunciar alguna palabra sus labios besaron los mios, fue un pequeño toque, su lengua acarició la boca y antes de que pudiera ser más profundo el beso alcanzamos a oír que alguien entraba al baño. De modo veloz, sacó su mano de debajo de mi falda. "Vámonos a seguir bailando", me dijo con la intención de que las que entraban la oyeran. "Claro, un segundo guardo mis cosas". Metí todo en mi cartera, muy despacio porque estaba tan excitada que no podía ni caminar. Cuando me tranquilicé un poco, caminé hacia la puerta, ella me tomó del brazo y se acercó a mi oído: "Si quieres nos vamos a algún lugar donde podamos estar a solas" me dijo con cara de niña traviesa. Yo estaba tan excitada que seguramente con sólo rozarme un poco más, podía venirme. "Sí, vamos a donde quieras". Ella me dijo, "te parece bien mi cuarto de hotel?".

"Claro, déjame pagar la cuenta y nos vamos". Fuímos a nuestras mesas, yo a pagar la cuenta y ella a avisarle a las amigas con las que venía que se iba. Por unos segundos pensé que estaba loca... Cómo pensaba en irme con una mujer a su cuarto para estar a solas? Pero estaba tan caliente y las otras opciones eran hacérmelo sola o buscar a cualquier hombre para que me complaciera y en ese momento ambas me parecieron espantosas. Pagué rápido y me fuí a la puerta donde ella ya estaba lista con un taxi. No tardamos mucho en llegar al hotel, al entrar al cuarto me sentí un poco asustada pero ella era muy amable conmigo, "ven, siéntate en la cama. Sí? No te preocupes que te voy a tratar como una reina". Se acercó a mi y me dio un beso suave, seguido por otros más profundos mientras que me desabrochaba mi blusa para acariciar mis senos, como veía que yo no me movía ella se quitó el vestido y me acostó en la cama antes de que me diera cuenta estaba sin ropa , besaba todo mi cuerpo; mis pezones estaban durísimos. Fue abriéndome las piernas, yo cerré mis ojos para sentir todas sus caricias, me besó el cuello, el busto, y al llegar a mi clitoris estaba yo a punto de tener un orgasmo.

Su lengua acariciaba mi clitoris y luego comenzó a jugar con mi ano, nunca nadie me había tocado por allí, porque pensaba que era horrible pero en realidad era excitante. Antes de poder pensar en otra cosa, el climax fue tanto que tuve un orgasmo; ella levantó su cabeza para sonreirme, "bien mi vida, bien, gózalo", me dijo mientras yo gemía de placer. Cuando me tranquilicé un poco, ella se acostó con las piernas abiertas junto a mi por lo que supuse que lo que quería era besara su clitoris, asi que puse mi cabeza entre sus piernas y la acaricié con mi lengua; primero pensé que me daría mucho asco, pero cuando comenzó a quejarse y a humedecerse me gustó tanto que la hice venirse tan rico que me dio un poco de envidia ya que yo seguía muy excitada. Con una de sus manos me cogió de la cabeza para que no pudiera separar mi boca de su clitoris, con la otra abrió el cajón de su mesa de noche y sacó un consolador muy grande. "Mira lo que tengo para ti, estoy segura que te va a gustar, ven acuéstate aquí y abre tus piernas".

Cuando tomé mi posición, ella lo fue metiendo a mi vagina, era increíble, era del grosor exacto y me lo metí hasta adentro; me sentía toda llena de aquello, cuando lo ví bien yo tenía metida la mitad y quedaba otra para ella. "Es para las dos al mismo tiempo". Se puso al frente mio y comenzó a metérselo hasta que su cuca tocó la mía, yo no podía emitir ni media palabra, lo único que hacía era quejarme meserme para que se moviera el consolador dentro de mi. El roce de su cuca con la mía era tan fuerte que las dos logramos venirnos en un gran orgasmo que nos dejo tendidas en la cama un buen rato. Cuando me pude recuperar, me saqué el consolador y me vestí. "Me tengo que ir, mis amigas se pueden preocupar por mi", le dije. "Bueno, te puedo ver otro día?". "Claro que sí". Se paró desnuda y me dio un beso en la boca. "te gusto?", me preguntó. "Sí, muchísimo, bye". Correspondí a su beso y salí del cuarto. Cuando estaba sola en el pasillo me sentía culpable por haber hecho el amor con una mujer, me preguntaba si eso significada que yo era lesbiana, la sola idea me asustaba, pues a mi siempre me habian gustado los hombres; pero por otro lado me había gustado mucho lo que había hecho. Mientras esperaba el ascensor, llegaron dos tipos, de esos que ayudaban con las maletas en el hotel, pero bien parecidos. Creí que sería una buena prueba para resolver mis dudas el tener algo con ellos, podía sentir sus miradas sobre mi cuerpo, lo cual me excitaba.

Cuando paró el ascensor, me dejaron pasar primero dandome una pequeña nalgada, yo solo les sonreí y volví a entrar y uno de ellos me comenzó a acariciar por detrás las nalgas; yo no decía nada, únicamente estiré mi mano a su pene para darle una pequeña caricia. Los tres sonreímos. Uno detuvo el ascensor en otro piso, el que me estaba acariciando me agarró de la mano y me sacó; los tres nos dirigimos a un pequeño cuarto donde guardaban las toallas y las cosas de limpieza. Entramos rápidamente y mientras uno de ellos cerró la puerta, el otro metió las manos debajo de mi falda para quitarme los calzones y acariciar mi vagina. Se dio cuenta que yo estaba muy mojada, entonces me tomó por la cadera, me dio la vuelta y me agachó para metérmelo por detrás. Su verga era muy gruesa y larga, yo creo que de no haber sido por que estaba tan húmeda me hubiera lastimado pero en lugar de eso sentí riquísimo, me llenaba toda. El otro tipo se paró enfrente mio sin saber qué hacer, entonces lo jalé hacia mi, le desabroché el pantalón se lo saque y me lo metí en la boca. Su pene se fue poniendo más duro dentro de mi boca, mientras que por detrás su amigo me cogía cada vez más duro. Yo me sentía medio mala por hacer eso pero era tan rico. Al rato, los golpes de su cadera contra mis nalgas fueron tan rápidos y duros que me dio a entender que se iba a venir, por lo que les dije que cambiaran de posición. Sin decir nada se cambiaron de lugar y tan pronto me los metieron yo comencé a mamárselo muy fuerte hasta que se vino dentro de mi boca, su leche era caliente.

Al mismo tiempo, el que me lo metía por detrás me dio mas duro y comenzó a venirse,primero dentro de mi, pero después lo sacó para terminar echando toda su leche sobre mis nalgas. "Por favor, antes de que se te ablande métemelo por detrás", dije excitada. Ellos me acostaron en una toalla de lado y uno me lo metió por atrás y el otro por la vagina, eran tan grandes que apenas y podía moverme, los dos me lo metian y me lo sacaban muy fuerte hasta que tuve mi orgasmo tan fuerte que los dos me tuvieron que tapar la boca para que no nos oyeran los huéspedes. En cuanto terminó todo, me acosté boca abajo para tranquilizarme y cuando levanté la mirada, me encontraba sola y mis calzones estaban al lado con unos billetes. Traté de pararme y alcanzarlos para darles su dinero y decirles que yo no era de ese tipo de mujeres pero mis piernas todavía no me respondían a causa del orgasmo que había tenido. Tuve que esperar un rato para descansar mientras me limpiaba la cola de la leche de ellos. Me puse la ropa y salí del hotel, los tipos habían terminado su turno, así que no pude verlos. Al llegar a mi cuarto estaban mis amigas contándose sus aventuras nocturnas. Al verme me preguntaron cómo me había ido. "Nunca me van a creer, solo les digo que fue una noche única y además tengo dinero para repetirla mañana", respondí. Desde ese día siempre en mis vacaciones viajo a Acapulco.

La madre de mi novio
   Por  wm

Hola, mi nombre es Carmen,tengo 23 años, el siguiente relato comenzo hace tres meses.

Yo por asuntos de estudios debí trasladarme a la capital, donde comparto un departamento con dos compañeras de universidad.

Tengo un novio de 25 años, que vive solo con su madre. El por sus estudios tiene ramos que debe ausentarse de la ciudad por semanas.

Una vez estando él fuera de la ciudad, mi suegra me invitó a tomar el té a su casa.

Llegué a eso de las 5 de la tarde. Cuando entré a su casa, estaba con una amiga suya, que me presentó y me dijo que vendia ropa interior de mujer, comenzamos a conversar y la amiga a mostrarnos las prendas, tenia calzones, sostenes, portaligas, medias, bodys,etc.

Mientras nos las mostraba, a mi suegra se le ocurrio que por que yo no les modelaba la ropa, pues así, la apreciariamos mejor. Yo accedí, primero me puse un conjunto de encanje de color negro, con el calzon chiquitito, de esos que se meten entre las nalgas.

Cuando aparecí así vestida, mi sue! gra puso una cara de sorpresa y mas que hablar de la ropa comenzo a decir que bien estaba yo, que buena figura tengo.

Luego me cambie otras prendas, y noté que mi suegra se acariciaba las piernas y se mojaba los labios con la lengua. Así paso un buen rato, yo modelando.

Ella compro para mi dos juegos de calzon, sosten y otros. Su amiga se retiro, y nosotras pasamos a tomar el té.

Una vez que terminamos, nos fuimos a la sala de estar, y fue ella que me pidió, que me pusiera los conjuntos para ver con mas calma como ve veía con ellos.

Ahora ya no fuí a otra pieza a cambiarme, sino que lo hice delante de ella. No alcancé a ponerme el conjunto completo, cuando ella se acerca a mí y me abraza, diciendome lo buena que estaba yo y lo excitada que estaba ella. Para mi fue algo chocante, pues nunca habia estado con una mujer, y ademas ella es la madre de mi novio, le hice ver todo esto, pero ella ya me acariciaba los pechos, se habia sacado la blusa y dejaba ver dos tetas con sus pezon! es duros, oscuros, me saco el sosten y el de ella tambien, me abrazo bien fuerte que nuestras tetas se frotaban unas contra las otras, yo ya estaba excitada, se aparto un momento, se sacó toda la ropa y pude ver lo buena que estaba ella tambien, unas grandes tetas, no mucha cintura, y su conchita bien peluda, ella tiene 48 años, su nombre es Maria, es separada.

Se acerco a mi, comenzo a chuparme las tetas, bajo por mi vientre, me saco los calzones y apreció mi conchita que tambien la llevo peludita, se arrodillo y comenzo a chuparte la concha, que ya la tenia humeda, me penetro con su lengua, y yo le apretaba sus cabeza contra mi concha ardiente.

Nos tiramos sobre la alfomfra yo encima de ella abrio las piernas y nuestras conchas unidas y jugozas, nos besabamos y yo le chupaba sus ricos pezones. Luego me acostó boca arriba , levanto mis piernas y me comió la conchita y el ano, estiraba su mano y me pellizcaba los pezones.

Fué así como hizo que me corriera dos veces, se bebió! todos mis juguitos y me dio un gran beso y pude saborear mis propios jugos.

Luego ella se sento en mi cara y ahí pude yo chuparle esa rica concha peluda, y tambien se corrio en mi boca.

Otras veces lo hemos repetido, ahora con consoladores que ella tiene.

Mi pirmera vez
   Por  wm

Bueno, tenia tiempo saliendo con ese chico que me encantaba. Desde que lo vi me gusto, un cuerpo atlético, que hacia que la ropa se le viera perfecta, un caminar exacto (que con solo mirarlo hacia que me mojara). El es mayor que yo por 10 anios pero eso a mi no me importa. Yo tenia tan solo 16 anios y el 26. Recuerdo que era el cumple de una amiga del colegio, le dije que iba a ir a dejarle su regalo, yo le comente a mi novio que iba a ir a verla para dejarle su regalo.
- oye lokito, voy a ir a casa de mi amiga.
-Quieres que te acompañe chikita?
- Bueno si quieres
- Yo si quiero, nos ponemos deacuerdo y vamos princesa.
El siempre me a llamado princesa, chikita, corazón, etc. El chiste fue que quedamos que yo IVA a pasar por el. Llegue pronto y aun no estaba listo, así que lo tuve que esperar. Se metió a bañar y yo lo espere en su cuarto. Ese día me quise poner lo mas mejor que pudiera, me puse un jeans strech ( me encanta ponerme de ese tipo ya que hace que se vean mas mis piernas gordas y bien formadas, mi cadera ancha y mis pompas grandes), me puse una camisa negra de botones ( esa la escoji porque me moldea mas la cintura estrecha y le dejo desabotonada casi que se vea lo de en medio del brasier, dejando al descubierto la redondez de mis pechos y un lunar negrito en uno de ellos) lo acompañe con una chaqueta negra que también remarcaba mi figura. Y para terminar llevaba una tanta negra de encaje elástico y un brasier negro con gris también de encaje. Yo no sabia, ni mucho menos había planeado esto.
Derrepente entro, yo me abra recostado en su cama para jugar psp.
-Esta divertido el juego?
-Si amor, muy bueno ya sabes que a mi me encantan.
-Oye como me visto, que crees que se me vea mejor?
-Nose, para mi todo se te ve mega bien.
Entonces me observo, sentí su mirada tan fuerte que puse a un lado en juego, se recostó al lado mío me dio un beso, de esos que te hacen perder la respiración. Me pregunto si estaba bueno el juego nuevamente y le dije que si, quiso cojerlo, pero estaba a mi otro costado, entonces paso su mano sobre mi cintura, yo empece a excitarme.
Después de venirme sin ser penetrada, el se percato de lo sucedido y se excito aun mas, sentía en mi pierna como su pene engrosaba aun mas y mas. El bajo la mano hacia mi pantalón me lo desabrocho y metió la mano, dentro me acaricio hasta encontrar el clítoris, y comenzó a agitaron con un dedo, mientras me seguía mamando los pechos y me besaba por intervalos, así hizo que me viniera nuevamente. Yo sentía un gran placer, que le decía que eso me encantaba. Entonces se paro de la cama me quito los pantalones, se quito la ropa pero se dejo el bóxer, ver su pecho marcado me volvió a excitar aun mas, comenzó de nuevo, pero ahora con mis piernas desde mis dedos de los pies hasta la cintura me beso, me quito la tanguita y se quito el bóxer, subió a mi, sentí tu pene erecto, me abrió las piernas y me puso solo la punta entre los labios superiores, me susurro al oído que lo iba a hacer poco a poco, y me comenzó a besar, y si poco a poco comenzó a penetrarme hasta tener todo su pene dentro de mi, lo sentía frío y rígido, gemí un poco pues era incomodo tener algo así entre mis piernas comenzó a moverse sobre mi, mientras me mamaba los pechos, me besaba el cuello y la boca, ah y me susurraba hay chikita te amo. Yo lo acaricia y también le besaba el cuello. Cuando !wow! Derrepente otra vez sentí esa sensación sensacional y me vine nuevamente al mismo tiempo que el se venia dentro de mi. Fue sensacional esa coneccion entre nosotros, se quedo un rato sobre mi, diciendo que me amaba, después se bajo y se recostó a mi lado me tape con la sabana y el también, y sin querer se dio cuenta de esa manchita rojita en la sabana blanca, me dijo eras virgen, porque no me lo dijistes? Yo le dije que me perdonara que no lo creí necesario y me sonrroje, el me dijo esta bien no te preocupes princesa, gracias por regalarme eso tan bonito de ser yo tu primer hombre, te amo aun mas. Después de dormir un poco abrazados nos levantamos y nos vestimos, yo me sentía rara como si aun tuviera algo enmedio de las piernas, un poco adolorida pero feliz porque había estado con mi novio que lo amo mucho.

Experiencias Sexuales 1: Perdiendo la cabeza
   Por  wm

Gracias a un "amigo" por el relato:

Era de noche y totalmente fuera de lo que llegue a pensar que ocurriria en aquel dia realmente todo fue de manera rápida y creanlo que si lo programo no ubiera salido de esta manera en que les voy a compartir este momento, sin entenderlo y digo sin entenderlo porque en una noche ocurrieron cosas raras, en una noche en que venia de la calle cansado y con el fin de llagar a descanzar me encontre con un destino que no me imagine en esa noche disfrute uno de los momentos mas explosivos sexualmente ablando fue algo muy rico y placentero o bastante sabroso que me agrado bastantisimo pero que despues de tres años y espero que sean mas no lo volveria a practicar.

Venia como les comente cansado y fastidiado de alegar con mi novia despues de una tarde orrible en donde en el cine ni un manosea pude darle opte por el camino mas rapido que fue llevarla a su casa y regresarme para descanzar, cuando me encontraba estacionando mi auto en la ventana del condominio en donde vive uno de mis mejores amigos ma habia percatado que esta un cd musical a todo lo que da, pero lo sorprendente del asunto fue que constantemente repetia la musica , en si un cd fuera de control, esto me llamo la atencion me supuse que de nueva cuenta estaria tomando como de costumbre , decidi subir a su apartamento para visitar a mi mejor amigo, antes de subir me informaba su vecina que se encontraba en el piso Alex totalmente embrutecido que lo levantara y lo acomodara con el fin de que no le pasara algun accidente me dije este cuate a de estar perdido, por lo que sub i a su apartamento para ver que ocurria, al abrir la puerta observe que se encontraba en el piso inconciente de lo briago que estaba y un de él compañero estaba acostado en el sofá, minetras el cd se repetia constantemente, también tenian puesto en el tv, una pelicula porno que estaba puesta, solo son rei y entre al apartamento baje el volumen y cerre la puerta para que ya ningun borracho ingresara , de la misma forma comence a preparar su cuarto para llevarlo y de una vez por todas acostarlo, como pude lo levante y lo lleve a su cuarto , valla que me costo bastante trabajo pesaba una tonelada, entre empujones y que se yo ya me encontraba empapado de sudor ya que pesaba mucho y no podía colocarlo en su cama entre a comodos y empujones porfin lo subia a su cama, valla trabajo mientras me relajaba unos instantes de lo pesado que me habia costado cargarlo me di cuenta que inconsientemente mi culo se encontraba sentado en cima de su pene en este instante , realmente me quede frio, me quede paralizado no supe como reaccionar, pero lo sierto es que como magia el mero centro de mi ano sentia un animalon tremendo, mi respiracion se elevo y por mi mente comenzaron a pasar miles de cosas que se fundian entre la oscura noche, pero mientras por mi cuerpo me empapo un fuerte escalofrio y como iman me negaba a levantarme, me senti extraño pero me agradaba sentir ese pene grande , durisisimo debajo de mi culo ,, no supe que hacer ya que me decía es mi amigo y vengo solo ayudarlo pero esto no esta dentro lo que yo venia , en ese momento dirigi una mirada a la tele y bajo la escena de un chico cogiendose a su pareja me éxitaba mas, por lo que de manera lenta comence a mover mi cadera de un lugar a otro sintiendo un mariposeo en mi estomago , eso me comenzo agustar por lo que me segui remoliendo como puta sobre el pene de mi amigo, mi mente me desovedecio en este momento y decidi seguir con el ejercicio , seguía moviéndome de adelanta hacia tras lentamente disfrutando del momento, de pronto un ruido parece escucharse pero no le doy importancia, lo cierto es que para estos momentos senti a sobre mi ano un escurrimiento raro de liquido proveniente de mi interior , no supe que era pero no me importaba ver que era mientras en mi pene comenzaron a escurrir ligeras gotas de semen , en este momento mi cuerpo me desovedecia totalmente por lo que en este instante decidi quitarme el cinturón de mi pantalon desabotonandolo y bajandolos a media cadera negandome aun a quitármelos totalmente, mientras con mi mano derecha la deslizaba suavemente y como no queriendolo con direccion el pene de Alex al llegara a esa zona mi corozaon latio a mas de mil por hora estaba en una zona prohibida y mi mano se deslizaba hacia el interios del pantalon de ciclista de Alex, un pantalon muy ligero que dejaba sentir su enorme y erecto pene , a pesar de que alex no reaccionaba por lo borracho que estaba eso en realiadad no importaba ya que todo el trabajo lo estaba haciendo yo, mi cuerpo y alma estaban en otra orbita totalmente exitado y aunado a las escenas cachondas que estaban en la tele eso hacia subir mas mi temperamento a mas no poder , por mi mente pasaba la macabra idea sacar la polla de alex por completo y chuparsela como si fuera mi caramelo , pero me contenia el hacerlo, algo en mi interior a un no me lo permitia al igual que me decía nada de besos en la voca porque me daba asco el pensar que estaba besando a otra hombre; pero lo unico cierto era que quería sentir esa polla desparramandose sobre mis labios.

Para esos instantes mi mente estaba ya en otro mundo ideando como succionar aunque sea ligeramente ese pene, con tanto movimiento mi pantalon ya estaba sobre el piso sin darme cuenta, estaba consternado no sabia que hacer, y sobre todo lo que estaba haciendo era algo nuevo para mi, mi ano pedia a gritos el pene de Alex, todo ya esta listo solo bastaba un pequenito empujuncito para sentir ese bello pene en mi, pero en ese momento entro David que se encontraba acostado sobre el sillón y entre su briaga y apenas podía hablar me dijo; ahh, hijo de puta, en ese momento lo exitado se venia como balde de agua fría , alguien me estaba viendo y seguramente le diría a Alex lo que estaba haciendo con el, la pena me embriago, cuando este David entro con fuerza a la habitación y me empujo contoda su fuerza a un lado , cayendo vaca bajo en la cama; fue cuestiones de segundos pero en ese momento David se encimo sobre mi y dejo caer su cuerpo antemi, solo le basto segundos para que su pantalón de David estuviera a bajo , yo con el temor y la pena de lo que habia hecho me quedaba sin fuerza momento psicologico que David aprovechaba, embriagado y con sus fuerzas david me embestio , empujaba su erecto pene hacia mi y decía , con que te quieres coger a este guey , cogete a alguien que sienta , pero seguía empujando aun sin atinarle al centro de mi ano, yo solo sentia como intentataba penetrarme pero el fallaba en sus intentos , despues de mas de cinco empujones intente forcejear con él pero al intentarme parar en ese momento sentí algo suave y terzo entre mis piernas, cai paralizado y mi estomago sintió escalofrio queando mis piernas sin fuerza, si efectivamente David , dejaba sentir su pene en mi ano a escasos milímetros de penetrarme, no supe que hacer, un mariposeo arraso mi estomago, no quise seguir forcejenado y en cuestiones de segundos su pene erecto estaba dentro de mi culo, me quede inmóvil momento en el cual David aprovecha de nueva cuenta para hacerlos 3,4,5 y ocasiones mas , cinco embestidas grandes y sinceramente sentía bastante rico por lo que en estos instantes mi ano cede sin problemas y permite que el pene enorme de David vague en mi culo entrendo como cuchillo caliente en mantequilla,

Cincesarmente no supe cuantas veces mas me jodio, pero sentía estrellas por mi cabeza y me sentía extraño pero agusto, no supe medir la cuestion de tiempo pero lo que si sentia era que mi cuerpo se encontraba completamente hemedo y sin ropa ya en estos momentos , sentia por vez primera un pene dentro de mi , un pene grande que rompia mis esfinter por vez primera y que sentia como ampujaba mis intestinos por lo enorme que era , mas y mas era lo que mi cuerpo pedia con jadeos que lo exitaban a el y mas a mi al no haber ya nada de oposcion cedia como una puta ante su amante, entregados ambos sobre la cama con brusquead me avienta y me obliga con una nalgada a cambiarme de posicion por lo que se acuesta totalmente sobre la cama mirando al techo y yo me subo en el mirandolo cara a cara, en este momento ante la oscuridad del cuerto dirige con suavidad su pene sobre mi ano y de nueva cuenta comienza a embestirme sin piedad , momento placentero y cuspide ya que comienzo a recordar como mi novia se remolia cuando me la cogia y esa imagen me vino a la cabeza y comence hacer lo mismo ambos nos encontrabamos extaciados que no supe que ocurrio pero demomento senti en mi interior una explosion que me dejo sin fuerza , si efectivamente David se habia venido dentro de mi anoto porfin experimentaba que se sentía tener sexo anal y realmente era placentero, mi culo apretaba el pene exprimiéndolo y succionando cada gota de semen para que este no se desperdiciara y cayera en mi, la sensación fue muy rica y placentera, suave como terciopelo y duro era esa sensación dentro de mi sentía algo calientito y liquido que se escurría en mi interior y que se expadia en mi, pensé que eso habia acabado a hi, pero el se paro y espero a que yo me levantara de la cama y si decir nada me agarro de la cabeza bruzcamente y me la llevo a su polla, realmente no me preocupaba el lamérsela mas a un cuando eso quería hacer con Alex, primero se la limpie con un poco de mi saliba y la limpie con la sabana, mientras hacia esto veia la cara de David completamente ido y bastante lujurioso , con mi mano en su polla veia que la tenia bastante gruesa y grande su olo era rico y comence a colocarlo en mi cara su rico pene pero una nalgada fuerte de el me éxito tanto que sin pedirle permiso introduje ese rico vergon en mi boca y sin perder tiempo lo succione cuantas veces fuese necesario , no paraba , parecía niño con paleta, no se cuanto dure pero lo cierto es que durante todo este tiempo que deje y mamen la verga casi me lo acababa y de nueva cuenta el se preparaba para venirse y a si lo senti por lo que trate de sacarlo de mi boca pero el muy cabron no lo permitio y con sus dos manos pego mi cabeza impidiendo que sacara lo que el estaba a punto de venirse ante esta situacion yo por igual de nueva cuenta no me oponia, pues tambien yo asi lo queria , en cuestion de segundos fueron suficientes para que sintiera como me rebentaba la voca con su semen yo sentía que el se venia en mi lo que en un principio me daba asco a estas alturas de la jugada ya no me parecia igual, y digo esto porque cuando el se vino en mi boca ya no quise sacar la verga de mi y succione todo pero todo su semen y mas que tragarmelo lo fui saborando en mi boca hasta no dejar nada pero nada en ella

No se cuento tiempo llevábamos el no estaba cansado y yo mucho menos ,me dice, sabes fuiste muy gentil en no sacar nada de lo que me vine y como premio a un falta algo mas , mi cuerpo lo escuchaba a el y mi mirada dilatada no decia nada, yo solo estaba a hi como una puta dispuesta a lo que el me ordenara , por lo que me dice a cuéstate, medice vamos hacer algo que me gusta practicar con mi esposa y que disfruto mucho cuando lo hago y espero que tambien lo disfrute contigo, por lo que se acuerta en contraparte mi para formar el 69, queando el abajo y yo encima de el, en este momento una realidad volvio en mi y comenzo a darme asco el hacerlo y yo mismo me decía que chingaderas estas haciendo, pero su fuerza bruta me avento hacia donde estaba su pene y hechizado por el sexo decidi continuar con esto , asi ambos decidimos succionarnos mutuamente , el de manera suave y elegante me pasaba la lengua en todo alrededor de mis testículos y pene haciendome suspirar y caer pasmado ante este totalmente rico ,y yo le correspondia metiendome todo su pene con todos y testiculos adentro de mi voca aprobechando que lo tenia en mi boca comence con mi lengua a saborearlo de nueva cuena y esperando que otravez explotara en mi y como magia se viene de nueva cuenta y de nueva cuento aprovecho para exprimirlo todo, no se que hizo pero después de varios minutos el muy cabron me dio un lengüetazo en mi ano, caray jamás habia sentido esto con mi pareja, medejo innerte, y sin fuerza, sentía su lengua en mi ano mientras el se venia en mi boca , yo sentia como David saboraba mi ano de una manera mágica realmente no tengo palabras para descifrar lo que sentía, pero era algo rico que lo sentía y disfrutaba, deje de mamarle su verga y me pare sobre su cabeza que estaba bajo mi ano y me removía como gusano sabroso y rico sentía su lengua de un lugar a otro des lizandose sobre mi culo su lengua vagaba en mi culo de manera rica , no supe que hacer ya me encotraba ardiente en ese momento, lanze dos gemidos fuertes que llegue a pensar que Alex despertaria , fueron dos gemidos tan natural quehasta David sentia como se exitaba, cansado David de lo que estaba haciendo, me dice quieres mas, yo aun parecía una caldera, no le conteste, mientras mi ano estaba sobre su voca sintiendo sus labios y como su lengua se deslizaba sobre mi ano que era de en estos momento, me levante y me volte, sin decirle nada a hora colocaba mi ano de nueva cuenta pero no en su voca, a hora me encontra frente a frente con el , y antes de que David dijera algo con mi dedo cerraba su voca y ahora me tocaba a mi conducir la accion y acomodaba su rico y precioso pene en mi ano , en esta ocasión yo me entregaba a el le correspondía, el lanzo una risa cinica pero de gusto, al tener su pene en mi de nueva cuenta comenze a remolerme como no tienen idea, el intentaba pararse levemente para que mi cadera quedara en su pene y nuestros pechos quedaran juntos, nuestro sudor se enlazaba, en ese momento mi idea de cero besos la tiraba al caño, y su lengua se deslizaba en toda mi voca, se tragaba mi lengua, mi deseo y exitacion me llevo a decirle cógeme, quiero sentirte mas y mas y asi fue, nos dieron las 5 de la mañana y ambos ya estábamos uno al otro abrazados y acostados y enpiernados el sentía mi pene y yo el de el, ME DIJO jamás me habia cogido a un hombre y yo le conteste jamás habia hecho el amor con un hombre y no soy gay ni bisexual, pero desde hace bastante que quería que alguien me metiera la verga para sabaer que se siente, seguía con mi discurzo, varias veces me metia botellas por mi culo o cualquier cosa para saber que se sentía, pero es total mente distinto esto, gracias.
En ese momento me dice, ya me voy antes de que se despierte Alex, no tepreocupes le dije yo también ya me voy, se paro y se fue al baño, no me habia percatado de que Alex se habia quedado con su pene de afuera, ante esto mientras David se preparaba, me recoste al lado de Alex y sin tapujos agarre su verga y se la comence a frotar como si fuera una lampara magica y valla que si fue magica ya que comenzo a levantarse de manera descomunal y no quedanme con las ganas comence mamar hasta que se viniera en mi lengua. Me dije por el se origino todo y por lo tanto el también le corresponde algo de mi, Como David tardaba, me monte en su poya y mi culo se tragaba su pene varias veces, no fue igual ya que estaba cansado , pero también el formaba parte de esto sentia como el entraba ya no con la misma intencidad a falta de lubricacion pero el tambien me cogio , esa noche trague como no tienen idea de semen, quizás muchos digan que asco , pero la realidad es que cuando estas en pleno acto , todos esos prejuicios quedan en segundo plano, esa noche no solo me trague el semen si no mas bien sabore gota por gota y disfrute cada gota que llego a mi garganta sin dejar que se seliera de mi , me supo muy rico yo jamás habia hecho el amor con un hombre siempre me habia cogido chicas , pero esa ocasión fue distinta, jamás lo he vuelto hacer y no pasa ya por mimente hacerlo, ya que con esa experiencia ya lo practique y no les niego que no me gusto fue rico y raro ( pues eso de que sea hombre y te cojan) cuando David se retiro me dijo , mira te dejo mi tarjeta no dudes en llamarme te estare esperando; pero no lo he vuelto hacer y ni lo prentendo llevar a cabo jamás, con lo que hice quede agusto y bastante lleno.

Aprendi para que sirve el messenger :)
   Por  wm

Bueno, siempre he sido bastante popular entre mis amigos, soy bastente fresita, pero no mamona.
bastante sincera diria yo. pero bueno...

despues de tanto clasico me gustas, eres muy guapa, que linda te vez, globos en el antro y cosas de esas creo que me aburri de lo siempre, siempre he querido cosas nuevas, emociones, sentimientos, cosas que me hagan sentirme mas yoooo,

una tarde me puse a ver porno en la red, nada interesante al principio, hasta que me encontré con un video de una chava que estaba en el metro, se queda sola en un lado de la vía mientras que del otro lado un hombre sentado espera algo, ella se siente excitada, comienza a bailar, a tocarse, y va subiendo su vestido poco a poco, el tipo la ve, y se excita... la mira con deseó... es ese momento cuando comienzo a sentir algo, algo que me hacia falta, y que bien se sentía esa emoción...
la chava se desnuda, el chavo se masturba, ella lo ve y hay una cámara de seguridad. el que esta en seguridad la ve y comienza a masturbarse también.

me quedo con esa imagen, entro al mail y los clásicos que te añaden... creo que voy a probar algo nuevo la platica comienza, de donde eres, cuantos años, que te gusta todo eso, lo normal, yo estoy predispuesta, en eso la palabra mágica.. "estoy con unos amigos, estamos tomado, te podemos ver?"
pongo mi cam.. eran como 4 o 5, están en la clásica reunión de hombres, tomando, echando relajo, me quedo en tanga y bra, les encantaaaaa!! yo me siento observada, deseada, linda, no seee tantas cosas que comienzo a enseñarles, ellos me aplauden, me chiflan, comienzan a decirme cosas, cada vez mas morbosas, cada ves es mas morboso el momento, me levanto, los dejo verme de cuerpo completo, me dicen que hacer, esto se convierte en una platica de sex entre ellos y yo, me toco, promero las piernas, las levanto, me pongo de espaldas, es cada vez mas excitante para ellos... comienzan a tocarse, me dicen.. "mira lo que provocas".. veo algunas erecciones en mi pantalla, decidimos uno por uno, lo que ustedes hagan are yo... se comienzan a masturbar, me quito el bra... la tanga
estoy desnuda ante 5 desconocidos, masturbandose... eso me encantaa. me siento culposa, deseada, tantas cosas... pero sexy, muy sexy, comienzo a tocarme, cada vez mas y mas
no puede ser, me estoy masturbando frente a ellos y ellos me dicen de cosas, cosas muuy excitantes, cosas que no haría de frente a alguien, encontré al fin la magia del messenger, y me decido convertirme en un objeto para ellos, me masturbo, me porto de lo mas mal frente a ellos, casi siento sus manos por todo mi cuerpo.. no puedo mas, creo que voy a estallar, siento el primer orgasmo, siguen otros mas mientras veo como se comienzan a venir, uno a uno deseando mi cuerpo... es fanastico, es irreal, siento que estan aqui, terminan, me acuesto en la cama, solo charlamos 2 palabras mas, cierro el messenger, estoy agotada.... entrare de nuevo, al otro dia..
se repite la historia ahora en una oficina, esto es muuy morboso... creo que me encanta esto.

www.evas.com.mx - El placer de acompañarte.

Etérea.
   Por  wm
Hola mi nombre es Karina, acabo de llegar y creo que soy tu nueva vecina-

-Hola me llamo Liliana, Eeh…sip, al parecer seremos vecinas en esta vieja casona mucho gusto en conocerte y que tengas un día magnifico-

-Uff, es lindo escuchar una voz amistosa vengo de una lejana provincia del sur y no conozco la ciudad, tenía miedo de acercarme a ti se nota que vas de salida, pero mil gracias e igualmente gusto de conocerte, con tu amabilidad y sonrisa me has hecho el día-

Fueron las únicas palabras que Karina y yo intercambiamos el primer día que nos conocimos en aquella vieja casona colonial de apartamentos, yo tampoco era citadina por completo, había llegado hacia 7 años a la ciudad de México a casa de mis abuelos para estudiar una carrera universitaria, provenía de un pueblo en la provincia con férreas y arraigadas costumbres sumamente conservador, el hallarme en una ciudad extraña, sin mis amigas ni conocidos me habían convertido en una chica tímida y solitaria, así a mis 18 años y meses llegaba a instalarme a la capital, la cual se me antojaba monstruosa, vaya locura.

Su llegada era una buena noticia, quizá el lugar se llenara de más vida al tener más inquilinos que albergar, hasta antes de la llegada de Karina, la casona la habitábamos solamente la conserje una anciana de nombre Soledad, recientemente viuda haría unes 4 meses y yo desde hace 4 años, de tal modo que ahora de las 4 habitaciones que poseía estarían ocupadas 3.

Vi alejarse a mi nueva vecina con detenimiento, tendría unos cuantos años menos que yo, era delgada pero con sutiles curvas bien puestas en su lugar, de un rostro impactante por aquellos sorprendentes ojos de un negro enigmático que hacen juego con su hermosa cabellera azabache, de facciones perfectas y rasgos muy finos, como si se tratara de una muñeca de porcelana sensación que cobraba vida al contemplar su piel tan tersa y sorprendentemente blanca.

Poseía unas manos largas como sus brazos y traía las uñas perfectamente pintadas y cuidadas, de su breve cintura sobresalía una cadera lo suficientemente amplia para albergar un trasero muy lindo, redondo y paradito, que lucía más de lo que su volumen presumía por ese par de piernas largas y torneadas las cuales mis ojos no podían dejar de ver.

Sorprendida por mi actitud hacia la recién llegada intente alejarme lo más rápido posible, pero en mi imprudencia deje caer los documentos que llevaba, me agache lentamente a recogerlos para darme un respiro y tranquilizarme, lentamente salí de mi ensoñación recogí mis cosas y baje por la escalera del inmueble con rumbo a mi trabajo, a mis 25 años entonces era una abogada prometedora que trabajaba en un despacho privado que contaba con una generosa cartera de clientes y el cual gozaba de una buena reputación y prestigio, mi trabajo era absorbente y…asfixiante, de hecho no recordaba cuando era la última vez que había salido a pasear por un parque, o ido al cine a ver una película ó…amado a alguien.

Aquel día como nunca Salí muy temprano del trabajo, y volví a mi casa donde no me esperaba nadie como siempre, no podía explicar lo que me sucedía, me sentía agobiada, cansada, la cabeza no dejaba de martirizarme dándome vueltas y no encontraba alivio ni siquiera cerrando los ojos, pues inmediatamente aparecía ante mí el rostro angelical de Karina, como no tenía nada más que hacer decidí bañarme nuevamente para ver si conseguía despejarme y aclarar mis ideas, mis neuronas necesitaban un descanso, ya desnuda en la ducha abrí la llave del agua fría y metí la cabeza para enfriar mis pensamientos y renovar mi espíritu.

Regrese a mi habitación envuelta en mullidas toallas, sintiéndome mucho mejor que como había llegado a casa, ya más tranquila decidí pintarme y arreglarme un poco las uñas de los pies y depilarme las piernas, el ritual de belleza resulto purificador, me sentía con muchos ánimos y renovada por dentro, observe detalladamente mi reflejo en el espejo.

Me encontré con una mujer atractiva de piel apiñonada, con una corta melena castaña descansando sobre unos hombros delicados y unos enigmáticos ojos verdes, sonreí curada de mis molestias por mi propia vanidad, gire mi rostro varias veces observando mi mejor ángulo y mi nariz recta, y luego deslice mi mirada hacia el resto de mi cuerpo, sin ser exuberante tenía un cuerpo muy bien formado, muchas más curvas que mi vecina Karina !Demonios!, ahí estaba ella de nuevo ocupando un lugar en mi cabeza, la sacudí negando, tratando de exorcizar mis demonios, pero solo conseguí caminar como autómata hacia la ventana de mi habitación y enfocar la mirada hacia el cuarto de Karina, la luz apagada de su vivienda no me permitió descifrar nada.

Pasaron varias días hasta que volví a encontrarme con ella, esta vez en la puerta de mi casa de regreso del trabajo ya siendo de noche.

-Hola Liliana, bienvenida a casa-

-Gracias Karina y hola-

-Vamos mujer quita esa cara, no te me quedes mirando como si hubieses visto una aparición, ¿No vas a invitarme a pasar?-

-Yo...eeeh…si claro, adelante pasa Karina, lo siento vengo un poco distraída, ya sabes el trabajo…la ciudad…el estrés…uuuff-

Atine a decir sumamente nerviosa sin saber por que

-Descuide señorita ocupada ya es hora de descansar, ven relájate-

Me dijo Karina al mismo tiempo que me tomaba de la mano con dulzura y me jalaba al interior de mi vivienda.

Nos sentamos en mi pequeña salita, preparé algo ligero para cenar y disfrutamos de una charla larga y tendida, le conté de mis padres, de mi pueblo y de todo lo que había hecho desde que llegue a la capital, Karina me escucho con sumo interés, solamente interrumpiéndome para preguntar algo nuevo o agregar algo en busca de más detalles, sin sentirlo las horas se nos fueron y ella abandono mi casa a las 2 de la mañana, la acompañe hasta la puerta para despedirla.

-Mil gracias Liliana-

-Bueno gracias a ti Karina…por escucharme, solo espero no haberte aburrido de más-

-Descuida preciosa ha sido un enorme placer conocerte mucho mejor y saber tus anécdotas, ha sido una estupenda velada-

Intentaba esbozar una amplia y cálida sonrisa antes de responderle a mi nueva amiga, pero mi ademan fue detenido por ella de la manera más dulce, Karina poso sus besables labios sobre los míos, después de unos segundos se separo ante mi atónita mirada, me sonrió coqueta y se despidió.

No sé cuanto permanecí en el umbral de mi puerta, supongo más de media hora absorta en mi ensoñación, con los ojos abiertos pero sin mirar nada en especifico, hasta que una fresca briza me erizo los vellos de la nuca y de nueva cuenta desvié mi mirada hacia la habitación de ella buscándola sin resultado satisfactorio, otra vez su cuarto se hallaba sumido en la más completa oscuridad, supuse que ella estaba cansada y en cuanto entro a su cuarto se dispuso a dormir, lentamente regrese al mío y apague las luces pero ya se había encendido una chispa en mi interior.

Pasaron días, semanas y meses, Karina se había convertido en alguien especial e imprescindible en mi vida, era mi confidente no había secretos entre nosotras o al menos eso me parecía, yo no había averiguado gran cosa sobre ella, no quería preguntar al respecto pensando en que Karina me lo tomara a mal.

Por lo general nos reuníamos en mi casa por las noches entre semana cuando yo volvía del trabajo o por las mañanas los fines de semana, sin saber cómo ni cuándo, el cariño que sentía por ella al inicio de nuestra amistad se fue convirtiendo en admiración y finalmente completo su evolución cuando comprendí que estaba perdidamente enamorada de ella,

No sé que si ella sin quererlo o desearlo me fue hechizando con cada palabra pronunciada con aquella voz melancólica a ratos infantil otra veces potente y metálica, o si fue por sus gestos involuntarios o sus tiernos detalles para conmigo, no sé si habrá sido por aquellos oídos prestos a escucharme por horas ó a ese par de ojos que me envolvían suavemente perdiéndome en su mirada.

Algunas noches se me iba el sueño buscando culpables enumerando razones, ni yo misma podía explicar este sentimiento que me consumía, yo…yo no era una persona pasional y mucho menos lesbiana, yo era alguien de lucha constante y superación, un ser racional sin duda, si bien no había tenido muchos novios y del último ya hacía más de ocho años no era por que tuviese dudas sobre mis preferencias sexuales, no o al menos era lo que yo pensaba, mis años de soledad habían sido autoimpuestos en busca de un mejor futuro y de sobresalir, mi tiempo se había evaporado entre los textos de los libros o las actas de mi trabajo, ¿Cómo aquella creatura celestial, con una apariencia tan frágil, tan etérea, había sido capaz de mover de raíz los cimientos de mi ser?.

Por semanas pasaba días realmente muy malos, luchando con todas mis fuerzas por olvidar a Karina, protagonizando épicas batallas entre mi razón y el corazón, sin saber siquiera como podría exponerle mi situación, ¿Cómo podría confesarle mis sentimientos, como decirle que moría por ella, que me devoraba esta pasión malsana?, No, no era pensable siquiera, No debía haberme enamorado de ella y por consiguiente Karina jamás debería saber de este amor, llegaba rápido a casa evitando encontrármela en la puerta, desconectaba mi teléfono por si se le ocurría llamarme, apagaba las luces de mi casa pretendiendo que aun estaba en el trabajo, pero Karina era persistente y se negaba a salir de mi cabeza y de mi corazón.

Una fría noche otoñal de Octubre, cuando mis prejuicios y tabúes me mantenían acostada con los ojos bien abiertos, cuando mis sentimientos afloraban empeñándose en no dejarme dormir escuche que alguien tocaba a mi puerta suavemente, la casera era una señora mayor por lo que sin duda debía estar bien dormida a aquella hora, así que seguramente no podía ser alguien más que mi amada Karina.

Nerviosismo, miedo y sinsabor se mezclaron en mi alma, al mismo tiempo que una corriente de aire fresco me enchinaba la piel, instintivamente quería saltar a su encuentro y abrazarla, pero la Liliana pensante no hizo algo más creativo que taparse con todas las sabanas y cobijas de mi cama, como cuando era una niña pequeña y algo me asustaba y no moverme en lo absoluto, con el corazón desbocándose en mi pecho y casi sin respirar espere a que Karina se marchara.

Pasaron largos y angustiosos minutos y cuando había supuesto que ella se había marchado volvió a tocar la puerta, solo tres toques, esta vez más fuertes e imperativos, estaba perdida, no tenia escape alguno…Me levante lentamente jalando aire buscando serenarme, haciendo acopio de concentración, prendí la luz de mi cuarto para que ella notara que la había odio y me disponía a salir, me peine rápidamente mientras contemplaba mi rostro anhelante en el espejo pidiéndole a todos los dioses del cielo que ningún gesto fuera a delatarme, que nada en mi mirada suplicante le indicara que la amaba a morir, sintiéndome más serena me dispuse a salir a su encuentro.

-Hola Liliana, sabes no podía dormir y pensé que…-

Ahí se encontraba Karina con una Pijama blanca casi trasparente que dibujaba su bella lencería sobre el contorno de su cuerpo, por mi parte tría puesto un coqueto camisón, una pantie azul cielo y nada más, la admire unos segundos y le respondí con premura y algo de pesar.

-Buenas noches Karina, está bien pasa-

-No quería molestarte, se que mañana trabajas, no quisiera desvelarte pero… ¡Hey! ¿Sucede algo Liliana?, ¡Mira nada más que cara traes!, luces perdida angustiada, insegura…no sé, ¿Qué te aflige cielo, puedo ayudarte?-

Me respondió tímidamente al mismo tiempo que con coquetería y gracia traspasaba mi puerta entrando a mi vivienda.

Por mi parte me sentía fatal, lo primero que había pedido era que no se me notara lo que ella me producía, y sin embargo mi expresión era tan fácil de leer como un libro abierto, poniéndome de mil colores le respondí a mi bella Karina.

-Bueno…yo….no lo sé, creo que sería mejor no contarte nada al respecto- dije con melancolía

Karina me tomo de las manos con suma dulzura como solo ella sabía hacerlo y acercándose a mí me susurro casi al odio.

-¿Por qué dudas Liliana?, ¿De qué tienes miedo?-

No dijo más, simplemente busco mi boca con sus labios y volvimos a fundirnos en un tierno beso, el frio que sentía se disipo un poco con el calor de aquel beso que me trasporto al cielo y de regreso el breve instante que duro.

-¿Acaso no me amas como yo a ti Lili?, ¿Acaso piensas que no lo sé, cuando a mi me sucede exactamente lo mismo tontita?-

-Karina yo…-

Balbucee mientras sendas lagrimas escapaban de mis ojos, estaba tan emocionada, me sentía inmensamente feliz por aquella revelación, no podía creer en mi suerte y mi destino.

-¿Por qué lloras corazón?-

-Descuida amor…es de felicidad, yo…yo ya no podía ocultar ni enterrar lo que siento por ti Karina, solo sé que te amo-

Karina volvió a besarme con delicadeza primero y lentamente sus besos se fueron tornando más salvajes, más pasionales, mientras estábamos de pie juntando nuestras almas, yo correspondía a sus labios con el mismo fuego con el que me quemaban, sin embargo no me atrevía a nada más, me daba miedo y algo de pena estrecharla, apretarla, abrazarla y nunca más dejarla ir, pero ella era más decidida que yo y tomo mis manos para depositarlas con suavidad sobre su redondo trasero.

Después mi amada subió lentamente sus manos hasta tomarme de la cintura y atraerme hacia ella con fuerza, tratando de fundirnos en un solo ser para posteriormente recorrer mi espalda por debajo de mi camisón mientras nuestras lenguas peleaban frenéticamente por la posesión del aliento de la otra, luchaban por explorar más de la otra boca, la pasión que llevaba tanto tiempo guardada dentro de mí por fin exploto con un ímpetu arrollador y apreté sus nalgas con fuerza hasta casi clavarle mis uñas.

Mi amante respondió a mis torpes caricias con jadeos y una pasión renovada, hábilmente deslizo sus manos hasta lograr conseguir que mi camisón se posara en el suelo y dejara al descubierto mis pechos vibrantes, los cuales inmediatamente recibieron la atención y cuidado de sus tersas manos al ser apretados con lujuria primero y después ella tomo mis pezones y los estiro provocándome un dolor agudo mezclado con excitación extrema, Karina se encargaba de masajear mis chupones mientras yo deslizaba la parte de debajo de su pijama hacia el piso, una vez logrado mi objetivo mis manos volvieron a las redondeces de mi amada para repetir la misma acción con su lencería.

Los besos y los toqueteos se prolongaron por más de media hora, hasta que caminando juntas de la mano y completamente desnudas entramos a mi habitación dispuestas a entregarnos al más delirante y desbordante placer que nuestra pasión nos prometía.

Lentamente ella me deposito sobre la cama, su cabello alborotado, su hermoso y frágil cuerpo, su perfume embriagador me hicieron perder conciencia del tiempo y del espacio, Karina abrió mis piernas muy lentamente acrecentando mi deseo hasta que finalmente aquella lengua celestial que minutos antes me había comido a besos la boca se posaba en mi depilada vagina.

Ella se acerco aún más si esto era posible y con conocimiento y delicadez comenzó a lamer mis labios, abriendo mi rajita que ya muy húmeda la esperaba ansiosa, sentir su lengua deslizarse dentro de mi cavidad me provoco que cientos de descargas eléctricas recorrieran mi cuerpo y agudizaran mis sentidos a niveles nunca antes conocidos pero cuando ella mordió gentilmente mi clítoris supe que había experimentado el placer máximo y supremo que un ser mortal puede experimentar, se rompieron puertas y limites y goce de sensaciones que ni siquiera sabía que existían.

Mi Princesa continuo comiéndose mi suculenta raja, la cual ya manaba copiosamente de mis jugos, no podía contener los gemidos, ni los gritos que ella me producía, aunque francamente si la casera nos escuchaba francamente no me importaba, ya nada existía solo mi Karina, ni siquiera yo existía pues ella se había adueñado de mi cuerpo, de mi alma y de mi ser, si, por fin lo aceptaba y descubría, yo era suya, yo le pertenecía.

La jale de los cabellos cuando sin previo aviso mi chica deslizo dos de sus dedos en mi cueva, el placer era indescriptible y con su boca pegada en mi vagina alcance el primer orgasmo de mi vida, fue algo brutal, incontenible pero ella se enardeció aún más por ese hecho y me lamio con mayor rapidez, tragándose el fuerte néctar que brotaba de mi interior.

Sentí desvanecerme, cayendo en esa vorágine de deseo hacia el Nirvana, mi dulce Karina levanto su carita angelical manchada de mis fluidos y lentamente se fue arrastrando hasta que nuestras bocas se encontraron de nuevo, como una especie de pausa para que me recuperara mi amante dedicaba su tiempo a besarme lentamente, entremezclados saliva y mis jugos devore su boquita hambrienta, a ratos ella me daba largos lengüetazos por todo el rostro, otras tiernos besos en los parpados o me cuello y de nueva cuenta nuestras lenguas se encontraban luchando sin descanso.

Sus casi infantiles pechos se frotaban con los míos, mis manos hacían veredas recorriendo la suavidad de su piel deslizándose por su espalda, finalmente la volví a tomar de sus nalgas, y atrayéndola lo más que pude hacia mí conseguí que nuestros sexos se frotaran provocándome una sacudida por toda la medula espinal.

Mi coqueta Karina esbozo una sonrisa de aprobación y lentamente abrió mis piernas empapadas por mi sexo con las suyas, era una delicia y un tormento sentir sus muslos sedosos contra los míos, instintivamente comencé a jadear nuevamente, ella acerco lentamente su sexo contra el mío y así ambas abiertas en tijera comenzamos a frotar nuestros clítoris con un ritmo y frenesís salvaje.

Un placer indescriptible se apodero de mi al sentir su sexo pegado al mío, nuestros labios vaginales se entrelazaban simulando besarse, de vez en cuando mi clítoris henchido parecía estallar con el roce del clítoris de mi dueña, las dos jadeábamos como posesas hasta que finalmente la magia nos ilumino de nuevo, y mi pasional Karina y yo nos corrimos juntas en perfecta comunión de cuerpos y mentes, para finalmente quedar así fuertemente abrazadas con nuestras vaginas chorreantes de lujuria y yo dándole tiernos besos en el cuello, mientras ella se esforzaba por recuperar un poco el control y el aliento.

La noche se nos fue como agua entre los dedos, a cada momento recorríamos los senderos del amor explorando y explotando nuevas sensaciones, ni siquiera recuerdo cuando fue que nos detuvimos y nos quedamos dormidas en mi lecho, más al despertar al estirar mis manos buscando su cuerpo, mis dedos solo encontraron el vacio de su ausencia, Karina se había marchado dejándome en sosiego.

Ese fue el inicio de un amor mágico y maravilloso, lleno de una entrega total y una pasión incontrolable, du sueños compartidos y de bellos y románticos momentos, pero el vivieron felices para siempre parecía no existía en nuestro cuento, una oscura nube ensombrecía se perfilaba en nuestro futuro y empañaba nuestro idilio, pese que para mí no existía nada ni nadie más que mi amada Karina, sabía muy bien que lo nuestro era prohibido, entendía que sería casi imposible concretar nuestro amor, no podía cantar a los cuatro vientos la enorme dicha que rebosaba mi corazón ni podía compartir con nadie el nombre de mi amada.

Varias veces traté de exponerles la situación a mis padres, una vez que fui a visitarlos a casa y otras más por teléfono, pero la solo posible insinuación de que su única hija fuera lesbiana enloquecía a Mama y ponía a mi padre de un humor negro por días, derrotada e impotente desistí de esa idea, por fortuna Karina siempre estaba a mi lado para hacerme olvidar los tragos amargos.

-¿De nueva cuenta se negaron a escucharte verdad cielo?, les aterra la idea que su pequeña bebita resulte rara ¿no?-

-Compréndelos amor, ya son mayores y tienen otro tipo de ideas, no es…no es su culpa-

-Se que son tus padres Liliana, pero debes entender que ellos no vivirán por siempre, ¿Y que harás cuando te falten, vivirás sola?, debes pensar en ti amor mío, en tu futuro, en tu felicidad… ¡En nosotras!-

-Sabes muy bien que te amo Karina, lo has sabido siempre-

-Si mi vida, pero ya no quiero mantenerme en las sombras, ya no quiero ocultar esto que siento por ti, quiero amarte con libertad ¡Vayámonos a otro sitio Liliana, a otra ciudad a otro país!…déjame llevarte a un paraíso donde nada ni nadie pueda enturbiar nuestra dicha, donde nadie nos señale corazón-

-Pe…pero yo…no se a donde ir, ¿De qué viviremos, que vamos a hacer?...Yo…-

-¿Por qué dudas Liliana?, ¿De qué tienes miedo?¿Acaso no me amas como yo a ti Lili?,

Karina repitió la misma frase que hace un año en nuestro primer encuentro sexual, el día que inicio nuestro noviazgo, aquello simplemente me derritió y acabo con mis dudas, con el corazón a flor de piel y una esperanza renovada le dije

-Ya no dudo Karina te tengo a ti, llévame contigo-


Le dije al mismo tiempo que me acerco a ella seductora besándole los parpados y tomándola de las manos… Acaricie sus delicadas mejillas previo a besar sus turgentes labios que me invitan al paraíso, mi dulce y tierna Karina no decía nada tan solo cerraba sus parpados y respiraba entrecortadamente, dibujándose en su rostro perfecto un gesto angelical, sereno, lleno de calma y a la vez de pasión desbordante, lentamente mis dientes se prenden de su labio inferior y nuestros jadeos se funden en un solo aliento...



La tranquilidad de esa fría mañana de Octubre se vio interrumpida por el incesante ulular proveniente de ambulancias y patrullas que alborotaban la paz de la calle donde se ubicaba una vieja casona colonial, la llamada de una muy alterada anciana había puesto en ejecución los servicios periciales y forenses capitalinos.

-¿Y dígame Señora, siendo usted la conserje vive aquí en la habitación de la entrada, la victima solía meter gente extraña, novios, amigos, alguien a quien se le pueda relacionar con el asesinato?-

Pregunto muy serio el Sargento González a la anciana conserje que se encontraba desecha por el llanto

-¡Dios mío la pobrecita fue asesinada, qué horror!-

Respondió Soledad volvió a entrar a otra cris nerviosa y moviéndose angustiada.

-Tranquila señora aún no lo sabemos pero no podemos descartar nada, tranquila, nos será de mucha ayuda si se calma y contesta las preguntas del Sargento-

Se apresuro a abrazarla y susurrarle la policía Padilla, en un gesto fraternal y solidario.

-No, no, La señorita Liliana siempre fue muy tranquila y reservada, jamás metió a gente extraña en estos 5 años, ahora que lo recuerdo nunca le conocí un novio-

-¿Hay otros inquilinos a quienes preguntarles señora?-

-No Sargento, la Señorita Liliana y yo vivíamos solas aquí desde hace 5 años, nadie más ha rentado otro apartamento hace tiempo-

Respondió la vieja entre hipos y limpiándose la nariz tratando de calmarse un poco, 2 horas más tardes la Policía Padilla y el Sargento González contemplaban el desnudo cuerpo de Liliana quien lucía una expresión serena y un ligera sonrisa en su rostro, como si su paso al otro mundo no hubiese sido algo desagradable, la muerte no la había afeado todavía, su piel parecía aun tersa y fresca, ella estaba acostada, con algunas sabanas cubriéndole el cuerpo, los servicios forenses aun no la habían preparado para llevársela.

-Es una lástima Sargento, era una mujer muy joven y bella-

Comento afligida la mujer policía al contemplar la recamara donde yacía sin vida Liliana.

-Todo esto es tan extraño Padilla, en mis 20 años en la corporación jamás había visto algo así, mire usted no hay huellas ni rastros de violencia alguna, ahí están sus objetos personales y de valor no le han robado nada, obsérvela bien; no hay sangre ni heridas por ningún lado y su piel…no luce ningún síntoma de intoxicación o envenenamiento, pero lo que más me intriga es la expresión de su rostro, mírela bien Padilla…es como si al fin hubiera encontrado lo que buscaba…-

Respondió el Sargento González sin percatarse de la presencia de la vieja conserje en la habitación del crimen, quien agrego antes de salir desconsolada sin poder contener las lágrimas

-Yo creo que la señorita Liliana murió de soledad…-

www.evas.com.mx - El placer de acompañarte.
 
Términos y condiciones Anúnciate con nosotros Boletines Contacto
 
Escorts Novedades Blogs Escorts México Foros Escorts México Boletines Escorts México Anúnciate en EVAS Links amigos Contacto